Sensación Ciria en el Madrid: “Su potencial es máximo”
En su debut con el Castilla asistió. En su estreno como titular, marcó. Y en la Youth es indiscutible. Un fichaje invernal al que internamente ven con ‘proyección primer equipo’.


“Es algo fuera de lo común”, sale de Valdebebas. ¿Quién? Alexis Ciria. Por su rendimiento, su fútbol, su impacto. También por su adaptación. Sobre todo por ello. Porque acaba de aterrizar y no es algo baladí. No es sencillo llegar, ver y volar. Fue un fichaje invernal... que se ha convertido en minigaláctico. Que debutó con el Juvenil A con rabona y el gol de la victoria en Copa. Que lo hizo con el Castilla con asistencia, tras pisar el campo en el 66′. La decisiva a Roberto Martín, para rascar el empate ante el Arenteiro (2-2). Y en su primera titularidad con el filial, la siguiente jornada, gol. El segundo del póker en Lugo (0-4). En la Youth, este miércoles, no marcó, aunque se estrelló con la madera, pero destacó en una remontada de ADN para poner rumbo a Lausana. Con Ciria como puñal. De recién llegado a sensación.
Y a killer. Uno itinerante. Que ha goleado en el Juvenil A, el Real Madrid C y el Castilla. Sin ser ariete, pues es extremo, el contador no para de subir. Lleva cinco zarpazos, aderezados con dos asistencias. Para participar en un tanto cada 118 minutos. Y con Julián López de Lerma, que no dudó en apostar por él ante la plaga de bajas (lesiones y ascensos al primer equipo), cada 50′. Palabras mayores para un futbolista de talento superior. “Su potencial es máximo”, se desliza en los pasillos de Valdebebas. “Se le queda pequeña la categoría juvenil a pesar de ser todavía de segundo año”, se añade. Y el sentir es que se trata de un puñal con proyección primer equipo. El famoso nivel Real Madrid.
Un talento diferencial. Algo que se tenía claro a la hora de apostar. Porque en Valdebebas podrían haber esperado a verano (terminaba contrato), pero optaron por adelantar el aterrizaje a invierno. Llegando a un acuerdo con un Sevilla donde Alexis despuntaba y era una de las joyas que más ilusionaba. Pero sin demasiados minutos en el filial hispalense de Primera RFEF, La Fábrica y el proyecto presentado le convenció. Esta vez sí. Ya tocaron su puerta en infantiles. Sin embargo, entonces, el joven Alexis prefirió seguir en Nervión. En esta ocasión dio el saltó al equipo de su corazón. Porque tanto él como su familia, toda, es madridista.
Horizonte
Apostó por el blanco y por el plan trazado. Uno que está transitando a gran velocidad, por encima incluso de la esperada. Como detalló AS, la idea era que comenzara a pisar Real Madrid C tras interiorizar el club en el Juvenil. Sin descartar Castilla, pero no tan rápido. Su rendimiento ha hecho el resto y el segundo de los cuatro años que firmó (hasta 2030) apunta a comenzarlo como carne de primer filial. Aunque su dorsal pueda ser de juvenil, pues seguirá siendo de tercer año, con la libertad de movimientos que ello permite, su fútbol y adaptación (impresiona en Valdebebas la rapidez con la que ha encajado) es su mejor trampolín al futuro.
El chico al que le gustaban las motos
Sin perder de vista el pasado, sus raíces. Pues Alexis es un chico muy familiar. Y su familia ha sido fundamental, lo está siendo, durante todo este camino. Empezando por su padre Manuel, futbolista amateur, y su madre Ángela. Siguiendo por Joaqui Flores, exfutbolista, un histórico de la vetusta Segunda B que colgó las botas en 2020 y su tío y consejero. Con mucho apoyo en el durante, también en el antes. Cuando Alexis, o Ciria, como todos le llaman (al igual que a su padre), comenzaba a dar patadas al balón. Eso sí, no fue un amor a primera vista, porque hasta los cinco años su gran sueño era ser piloto de motos.
No tardó en cambiar, principalmente por el talento y el descaro que siempre mostró con un balón en los pies. Empezó en un equipo no federativo de Cerro Gordo, la urbanización de Badajoz donde vivía. Pero pronto llamó la atención del Flecha Negra, un club formativo de gran solera por el que pasaron nombres como Fernando Pacheco, Javi Galán o Assane Diao. Y donde fue entrenado por Julián López de Lerma... senior. El padre del técnico del Castilla. Conexión extremeña.
Al Sevilla
Allí, al principio, fue una sorpresa. Un niño que llegaba con chupete se lo quitaba, regateaba y marcaba y volvía a ponérselo al terminar. Siempre por delante de su generación. “Tenía mucha picardía, como ahora, mucho desparpajo, mucha calle, y eso a esas edades se nota incluso más”, recuerdan quienes mejor le conocen. Tanto que a los 11 años, Juan Carlos Osorno, ahora agente y otrora trabajador de la cantera del Sevilla, lo tuvo claro. Como el joven Ciria a la hora de tomar la decisión. Una importante, mucho. El salto de un niño que decidió como un adulto. Uno que le llevó desde su Badajoz natal hasta la capital andaluza. Hasta la residencia del club, con visitas regulares de sus padres, que le acompañaban casi todas las semanas.
420 kilómetros al día para entrenar
Aunque el esfuerzo llegó con la COVID. Una pandemia que marcó a todos, lógicamente, y que complicó el contexto del joven pacense. Pero ahí estuvo de nuevo su familia, para no dudar, para apoyar. Porque durante un tiempo, con la residencia cerrada, Alexis volvió a casa y al reanudarse los entrenamientos fueron sus padres sus chóferes. Más de 420 kilómetros por ensayo, entre la ida y la vuelta. De Badajoz a Sevilla y viceversa. Tres o cuatro días por semana. Para que el sueño de Ciria siguiera latiendo.

Y lo hizo. Y lo sigue haciendo. Hasta convertirse en una de las grandes joyas del Sevilla y llegar a entrenador a los 16 años con el primer equipo. Para ser ahora uno de los diamantes más prometedores de La Fábrica. En Valdebebas, donde ha caído de pie. “Es muy bromista y cercano, eso le ha hecho encajar desde el primer día”, se contextualiza. Donde ha pasado de recién llegado a sensación. Y a refrendar la apuesta y la proyección. En el Madrid se frotan las manos.
Internacional
Y en la RFEF también. Porque es una de las piezas que con más mimo se tratan. Por presente y por futuro, por techo. La muestra, la lista de la Sub-18. La primera de un nuevo formato de competición, la Ronda 1 del Europeo 2027. Encuentros oficiales creados para que los talentos se mantengan en dinámica competitiva de cara al torneo continental. Las fechas, del 25 de marzo al 31. Será en Eslovenia, el primer rival de la Rojita. En un grupo que completan Inglaterra y Bulgaria. El objetivo, el oro o la plata, que clasifica para la Ronda 2, la temporada venidera. El domingo arranca la concentración. Con Ciria como el puñal de la tropa.
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