Inglaterra

Un nuevo Mourinho en el Chelsea

Rosenior llega a Londres sacando pecho y mostrando su personalidad. Le gusta el exótico 3-4-2-1, exige rendimiento inmediato y pedirá a Robert Sánchez que juegue con los pies.

Liam Rosenior, entrenador del Chelsea.
TOLGA AKMEN
Iván Cordovilla
Nacido en Madrid, en 1996, es redactor de Fútbol Internacional en Diario AS, donde comenzó a trabajar como becario en el verano de 2017. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, le gustan los mediapuntas, los jugadores jóvenes y un poco del Ajax, del que se enamoró cuando era adolescente.
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Liam Rosenior (Londres, Inglaterra; 1984) ha sido el encargado de asumir el banquillo del Chelsea tras la abrupta salida de Maresca. El argentino se fue, en parte, por la mala relación con una propiedad que ahora ha puesto a un entrenador de su confianza (hasta ahora dirigía al Estrasburgo, club del mismo grupo) y sin experiencia en un grande. Y Rosenior ha tenido que decir aquí estoy yo al más puro estilo Mourinho: “No soy arrogante. Soy bueno en lo que hago”.

Estas palabras hacen referencia a las que dijo el técnico portugués cuando llegó en 2004 a Stamford Bridge. “Lo siento si soy arrogante, pero soy un entrenador top”, explicó justo antes de denominarse con el famoso “special one”. Rosenior quiere desmarcarse de las acusaciones de que es una marioneta de BlueCo. “Sé lo que se escribe, no soy un extraterrestre. Pero no se puede ser un entrenador exitoso sin tomar tus propias decisiones. Cuando llegué al Estrasburgo, fui visto como una broma. Era un don nadie inglés. Pero me fui dejando al equipo a tres puntos de los puestos Champions. El ruido es solo ruido”.

Una fuerte personalidad que ha querido dejar marcada desde el principio. Aprovechó también para echar flores a la cantera, pero sabe que necesita resultados a corto plazo. “Nosotros no podemos ser potencialmente un equipo de talla mundial. Debemos ser un equipo de talla mundial”, avisó. El Chelsea está a cuatro puestos de la Champions y lleva cinco partidos seguidos sin ganar.

Un nuevo Mourinho en el Chelsea
Cucurella y Estevão, jugadores del Chelsea.Scott Heppell

Rosenior llega habiendo mostrado un estilo de juego inmovilista en Francia. Casi siempre con un 3-4-2-1 que en el Chelsea lleva tiempo sin verse. Un sistema que necesita centrales de calidad y debe buscarlos entre Badiashile, Chalobah, Adarabioyo, Fofana, Hato y el jovencísimo Acheampong disponibles. Ahí podría entrar también Cucurella y usar a Gittens de carrilero zurdo, donde brilló en el Dortmund. Tiene la variante defensiva y ofensiva para esa banda, al igual que con Caicedo y Reece James o Malo Gusto por la otra.

También serán claves los puestos de detrás del punta. Con Palmer fijo, Estevão, Neto, Buonanotte e incluso Enzo Fernández podrían aparecer por ahí. Más difícil lo tendrá Garnacho, quien saca sus mejores virtudes en banda y que sufrió en ese esquema con Amorim. Mención especial merece Andrey Santos, que jugó a su mejor nivel a las órdenes de Rosenior en el Estrasburgo.

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Además, no olvida que le gustaría que su portero fuese una parte importante del juego aportando con los pies. Pero eso lo espera para el futuro. “Es un proceso y lleva tiempo”, comentó. Llegan nuevos tiempos en Stamford Bridge y todos tendrán que adaptarse.

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