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Polvorín Leão

Golpe duro para el Milan en San Siro. El equipo de Allegri salió del campo derrotado por el Udinese y entre los abucheos de los tifosi, que apuntaron especialmente a Rafa Leão.

Polvorín Leão
Sabrina Uccello
Corresponsal de As en Italia
Nacida en Nápoles en octubre 1994, desde los 17 años ha juntado su pasión por el deporte y por la escritura, dedicándose al fútbol en medios digitales y en televisión. Ha vivido y trabajado en Santiago del Chile y Buenos Aires de corresponsal y realizando documentales. En 2019 inicia su aventura con Claro Sports cubriendo todo el fútbol de Serie A.
Nápoles (Italia) Actualizado a

Hubo un tiempo, más reciente de lo que la memoria recuerda debido a sus engaños, en que en la Serie A se debatía si era más temible Khvicha Kvaratskhelia o Rafael Leão. Luego, el georgiano dejó Nápoles para ganar (por mencionar solo un trofeo) la Liga de Campeones con el PSG, mientras que las preguntas en torno al verdadero valor del delantero portugués del Milan siguen sin respuesta. Con contrato hasta junio de 2028, Leão, de veintiséis años, forma parte del Milan desde 2019, e incluso este año, a pesar de varias incorporaciones, incluyendo el regreso de Luka Modric y de Massimiliano Allegri al banquillo, se esperaba que fuera él la pieza clave del ataque y del equipo. Sin embargo, llegados a la jornada 32 del campeonato, la opinión general apunta a un no rotundo. Al menos según la afición.

Con 9 goles y 2 asistencias en la Serie A, Leão comenzó la temporada a finales de septiembre debido a una lesión en la pantorrilla. Posteriormente, sufrió varias bajas por molestias en el aductor, y su estado físico no fue el óptimo en más de una ocasión tras su regreso. Sin embargo, ninguna motivación pudo apaciguar el descontento en San Siro. Si bien, sobre todo durante la primera mitad del partido Milan-Udinese, la conexión con Pulisic causó algunos quebraderos de cabeza a los friulanos, la derrota se produjo por 0-3 sin que los rossoneri pudieran superar a Okoye. Por ello, la afición local expresó su desaprobación abucheando al jugador portugués tras su sustitución en el 77’. En realidad, el jugador ya había sido blanco de las críticas en varios momentos del partido, y los abucheos se extendieron entonces a todo el equipo.

Por otro lado, Leão se ha mostrado bastante irregular, y esta es la crítica que siempre ha recibido, ya que parece tener un enfoque descuidado en algunas ocasiones y demasiado atrevido en otras. En concreto, contra el Udinese, a menudo perdió el enfrentamiento contra Kristensen, creando peligros muy evidentes para la defensa rossonera. El entrenador Allegri ha intentado defenderlo en varias ocasiones, destacando que esta temporada le ha pedido que sea más generoso y abnegado, incluso cambiándolo a la posición de delantero centro cuando ha sido necesario, debido a la prolongada ausencia de Giménez o a la falta de impacto de Nkunku, especialmente en la primera mitad de la temporada.

“En la primera parte, tuvo dos grandes ocasiones como delantero centro, pero cuando los espacios son reducidos, es difícil. No es culpa de Rafa ni de nadie más, es cuestión de mejorar el rendimiento defensivo”, declaró el entrenador a ‘DAZN’, sin detenerse en la tarjeta amarilla que el jugador recibió contra el Udinese por aplaudir sarcásticamente al árbitro, una clara señal de nerviosismo, ni en el gol que se le escapó al deshacerse del balón de Saelemaekers, que podría haber empatado el partido a 1-1.

Adrien Rabiot también lo apoyó, hablando con ‘SKY Sport’ sobre la derrota y la actitud de los aficionados hacia su compañero: “Puedo entender los abucheos, sobre todo porque fue una derrota dura. Lo que me decepcionó fueron los abucheos dirigidos a Leão, porque creo que tenemos que ayudarlo, apoyarlo, y esto no lo ayuda. Estamos todos juntos en esto, hasta el final, así que fue un poco desagradable”.

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Pero quizás sea precisamente esa actitud de unidad la que hace que los aficionados ya no se sientan parte de ella, y esto se hace especialmente evidente en estas semanas en las que los resultados escasean y el Milan pone en peligro lo que sabiamente construyó durante la primera mitad de la temporada. Leão termina siendo uno de los principales chivos expiatorios, sin lograr superar nunca la prueba de la madurez. Porque, al fin y al cabo, es cuando las cosas se ponen difíciles que los fuertes deben salir al campo. O mejor dicho, quedarse allí y sacar provecho. Y es en este punto que algo no parece poder funcionar.

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