“Mis hijos me decían, ‘papá, ¿por qué no juegas nunca?”
En una entrevista con L’Équipe, el defensa confiesa el calvario que pasó en el PSG por culpa de las lesiones y la nueva vida que lleva en Qatar.


Tras varias temporadas de calvario por culpa de las lesiones, Presnel Kimpembe ha recuperado la sonrisa en los terrenos de juego. En verano, el central salió traspasado del PSG, con el que apenas había disputado 76 minutos la temporada pasada, al Qatar SC con el objetivo de volver a jugar al fútbol y alejarse de los focos. De momento, lo ha conseguido, sumando 450 minutos en el fútbol qatarí y, además, denotando que todavía tiene cuerda para rato.
El campeón del mundo en 2018 con Francia, una de las joyas de la cantera del PSG durante la última década, confesó en L’Équipe que tuvo que afrontar la complicada situación de explicarle a sus hijos por qué no jugaba en París por sus continuos percances físicos. "El hecho de no poder entrenar ni jugar con el equipo me hizo mucho daño. Pero tuve que tomarme mi tiempo, tuve que ser paciente, tuve que esperar y subirme al tren cuando el tren se presentaba. También está todo el lado psicológico. Le hacía daño a mi familia, me hacía daño a mí. Mis hijos me hacían muchas preguntas: «Papá, ¿por qué estás aquí? El equipo juega esta noche, ¿por qué no juegas nunca?». Evidentemente, hay que explicárselo a mis hijos. Puede que todavía no tengan la edad para entender por qué papá está tanto tiempo en casa. Para ellos fue un shock, aunque también estaban contentos. Les perturbaba no verme jugar en la tele", dijo.
Su familia dejó de ir al Parque de los Príncipes y Kimpembe reconoció que le afectó psicológicamente. “Mi familia también iba menos al Parc des Princes. Por parte de mis padres, de mis hermanos, también había muchas preguntas: «¿Vas a volver? ¿Por qué no has vuelto ya? Leí que ibas a jugar de nuevo». Al final, es complicado estar todo el tiempo explicando. Psicológicamente fue duro. Hoy estoy muy contento. Estoy muy orgulloso de haber salido de esto. A pesar de las dos operaciones, siempre hay esperanza", añadió.
El central agregó que tenía miedo de volver a los terrenos de juego después de haber sufrido recaídas por el camino. “Cuando sales de una lesión así, da miedo. Pero una segunda, es aún peor. La gente debió pensar: ¿podrá aguantar? ¿Podrá jugar? ¿Podrá empezar de nuevo? Por mi parte, si me lo preguntas, te digo que sí, porque estaba en el grupo y estaba apto para jugar. Son cosas que tuve que aceptar. Hubo muchos partidos en los que podría haber empezado, en los que podría haber jugado 90 minutos. La prueba es que ahora lo hago, así que no veo por qué no habría podido hacerlo antes. Fue complicado de digerir, pero lo acepté porque es así, son las decisiones del entrenador", explicó.
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Kimpembe, en L’Équipe, detalla cómo se gestó su salida del Paris Saint-Germain en verano, después de toda una vida en el conjunto parisino. “No podía hacer una tercera temporada así. Tenía ganas de jugar. Luis lo entendió. En eso, el club y él fueron geniales. Hizo subir la información al club, al presidente. Nos sentamos todos. Le pedí a Luis poder también hablar con el entrenador y lo que me gustó es que nos miramos a los ojos. Fue súper honesto conmigo también. Me dijo que el club iba a fichar a otro defensor más y que iba a ser complicado. Después hubo contactos concretos en Italia. Qatar llegó al final y tomé esa decisión. Había tenido oportunidades de dejar el club antes: Chelsea, Mónaco con Luis Campos ya, Saint-Étienne con Christophe Galtier... Pero es la primera vez que todo se volvió tan concreto".
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