Lamine, entre naranja y Superman
Poco pasa con la joya del Barça: con 18 años juega infinitamente más que Messi a esa edad y se lesiona la mitad. Los expertos: “Una exposición inhumana”.


Ginés Meléndez, gurú de la formación y la preparación física, y mundialmente conocido por haber sido el padre deportivo de casi todos los campeones de Europa y del Mundo de la Selección, lo avisó hace poco tiempo con Lamine. Consultado para completar un uno por uno de los convocados en la última Eurocopa, sólo pedía una cosa: “Que no le pase nada, por favor. Qué jugadorazo. Me tiene alucinado. Hay que tener muchísimo cuidado. Yo le administraría con mucho miramiento. Es tan importante con esa edad jugar como descansar. Ya demuestra madurez personal. Lo que le hace falta es madurar físicamente. Es espectacular, pero su musculatura no está preparada aún para soportar ese exceso de partidos”. Ha pasado poco tiempo y todo el mundo repite que hay que mimarle, pero analizando los datos la realidad es que nadie le dosifica.
Sólo se repara en ello en urgencias. Una anécdota a modo de ejemplo lo demuestra. Ayer se confirmó que Lamine se perderá lo que resta de temporada por una rotura en el bíceps femoral izquierdo. Pues se la produjo tras ejecutar el mismo gesto y con la misma pierna que hace nada, en mitad del serial de batallas contra el Atlético, le permitieron en la Kings League sin que nadie se alarmara. La diferencia, es que en aquella tarde de asueto junto a Fermín, no sucedió una desgracia y el pasado miércoles, ante el Celta, cayó. Una baja que desnuda la tralla que el 10 lleva encima. Abraham García, doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y entrenador lo veía venir: “Me llama la atención el mecanismo lesional. Es sorprendente que un jugador se rompa así. No es habitual. Pero su forma de disparar, golpeando y luego frenando para cruzar la pierna, puede afectar. Es como una frenada en carrera. Atiende a una sobrecarga absoluta. Lo que se está haciendo con este crío y otros muchos es una auténtica burrada”.
Los números hablan por sí solos. Y, curiosamente, permiten una doble lectura. Por un lado, es indudable que los entrenadores están exprimiendo como a una naranja a Lamine para liderar sus estrategias y perseguir los objetivos colectivos. Sin buenos ni malos. Ni excepciones. Por mucho que en Barcelona miren a la RFEF y ahora se recorra el camino inverso. Y, por otro, el delantero es un superhombre. Desde que irrumpió en el primer equipo, y ya con sólo 18 años y nueve meses, lleva 151 partidos disputados de blaugrana (11.219 minutos, 49 tantos y 52 asistencias), más 25 con España (1.759’ / 6 / 12). Y, sin embargo, en la élite sólo acumula unos 100 días en la enfermería tras ausentarse en 18 duelos entre el club y la Selección.
Na Kings League da Espanha, Lamine Yamal cobrou o pênalti presidente da equipe dele marcou o gol!
— DataFut (@DataFutebol) April 5, 2026
pic.twitter.com/gmwyCnt9WE
Por poner en contexto su fortaleza, aquí también es bastante reveladora la manida comparación para todo con Messi: el argentino, a esa misma edad, sumaba 37 encuentros (1.653’) en el primer equipo del Barça y 25 más con diversas categorías en Argentina; y cuando llevaba tres temporadas completas como ahora Lamine (2005-2008) había disputado 110 como culé y 31 de albiceleste. El Excel de Lamine echa humo y no le frenan ni las alarmas que arrojan inventos como el Mediacoach. El año de la Euro llegó a disputar 71 encuentros mientras que Leo elevó su récord en su arranque sideral en 49 y ya en la 2008-09, cuando era ídolo con Guardiola y logró su primer Balón de Oro a los 22 años, disputó 60…
Y, aun así, con una carga de responsabilidad bastante alta en ambos casos, Lamine ha aguantado mucho mejor esa fatiga de partidos y se ha lesionado bastante menos. De ahí su entereza para afrontar este contratiempo. El Messi imberbe estuvo de baja 86 días en la 2005-06 de su consolidación por una distensión (18 partidos sin jugar), 88 en la 2006-07 por una fractura metatarsiana (19 encuentros) y 72 días en la 2007-08 (15). Hasta que al siguiente curso (2008-09) cambió hábitos, rutinas y pautas de entrenamiento y se mantuvo en pie. Lamine, por su parte, tuvo un verano más preocupante la temporada en la que debutó en la élite de manera aislada (2022-23), pero le pilló de vacaciones. Estando ya en la dinámica del primer equipo tuvo un percance muscular por el que se perdió dos partidos en la 2023-24. Luego, en la siguiente, estuvo 44 días fuera (siete partidos entre Barça y Selección) por los tobillos, más una semana y un partido sin estar disponible para De la Fuente por sobrecarga. Ha sido este curso cuando la pubalgia (45 días KO) le ha dado más guerra y le dejó fuera en nueve encuentros. A los que sumará los seis que restaban para cerrar esta Liga.
Abraham García, que brilló en su pasó por las canteras del Real Madrid y Atlético y mimó a Torres, Granero y Mata y tantos otros, analiza la situación: “Es verdad que, pese a esta tremenda exigencia, han cambiado los métodos de entrenamiento y los de recuperación. Unos para bien y otros para mal. Respecto a los de entrenamiento, se hacen a veces ejercicios poco contrastados científicamente. Aquí no sabemos lo que ha pasado. Lo que es totalmente demostrable es el número de partidos.... También hay que matizar que un niño de 18 o 19 años de ahora no es como el de antes. Hoy vienen de trabajar en las mejores canteras y en las mejores condiciones desde los 12 o 13. Antes no era así”.

Y añade: “Lamine ya no tiene nada que ver con Messi. Por eso el argentino se lesionaba tanto y Lamine no. También por el trabajo de recuperación. Lo de hoy, con la fisioterapia, crioterapia, hidroterapia, descanso, sueño, hidratación… es otra cosa. Se cuida mucho el detalle. La exposición, eso sí, es brutal. Les pica el bicho porque van exprimidos. Es inhumano aguantar ese nivel de exigencia teniendo que estar siempre al 100%. Aunque sólo sea por probabilidad, te puedes lesionar”.
¿Y ahora, qué?
Aunque con cautela, casos así invitan a poner el foco también en factores psicológicos que pueden afectar al riesgo de lesión. Así lo ve Rafael Mateos, de TYM Psicología: “No conocemos su caso concreto y hay muchas otras variables no psicológicas —físicas, médicas y de contexto— que se nos escapan, así que no es apropiado personalizar ni señalar causas directas. En general, la investigación en psicología del deporte en España, especialmente la de Aurelio Olmedilla y su equipo en la Universidad de Murcia, subraya que las lesiones son fenómenos complejos donde influyen varios factores a la vez. Entre ellos, los psicológicos, como el estrés acumulado (por calendario, expectativas o presión mediática), la fatiga mental —que puede afectar a la concentración y a la toma de decisiones— o una activación excesiva que lleve a asumir más riesgos de lo habitual. Un ejemplo: un jugador especialmente tensionado puede reaccionar una décima de segundo tarde o elegir una acción más exigente de lo necesario, aumentando el riesgo en una jugada concreta. En todo caso, se trata de factores que pueden influir en general, no de explicaciones cerradas para un caso individual”.
Expertos en medicina, como el doctor Ripoll, hablan del riesgo que se corre ahora: “Seis de nueve jugadores del Barça han recaído…”, recordó en El Larguero. Otros, profesionales de la preparación física como Abraham García, animan a realizar cambios para prevenir esta plaga de lesiones que afecta a tantas estrellas ya que el calendario no dará tregua: “Predomina el modelo americano del espectáculo a tope. Mantuvieron los cinco cambios y, tengo mis publicaciones científicas al respecto, fue para mantener la intensidad y el rock & roll y que la gente se lo pase bien sin que nadie especule. Yo bromeo que en un futuro no muy lejano habrá cambios ilimitados. Hay que salvaguardar la integridad de los deportistas y esto sólo se conseguirá con plantillas muy muy largas”.
Noticias relacionadas
Hablando de espectáculo, los seguidores de Lamine miran con temor al Clásico tras esta inoportuna lesión pero con ilusión de este verano en América. Una muestra evidente de que se prioriza más la gloria que la salud. Mientras los chavales de la quinta de Lamine preparan la PAU o hacen FP, suman 36 partidos en toda una temporada (si juegan la Youth o son Pitarch) y se les acalambran los gemelos con el simple hecho de subir a entrenar con un primer equipo (Canales en el Racing) hay quien con él quiere más y más. Y piensa en Yamal como bandera de la Roja y con emular aquella foto de Pelé llorando de alegría en su primer Mundial de 1958. Nadie se para a reflexionar. Y más allá de que el brasileño fue campeón, un último dato: llegó con únicamente 34 partidos en las piernas y fue suplente en los dos primeros partidos.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Rellene su nombre y apellidos para comentar