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BARCELONA

Xavi encuentra un camino

El Barça vuelve a la fórmula que le dio la Liga el curso pasado. Renuncia a un lateral y equilibra al equipo. También tiró de veteranos. La victoria contra el Oporto también le permite al técnico acallar el ruido del entorno.

Actualizado a
Laporta, con Xavi.

Cómo estaría la cosa en el vestuario del Barça estos días para que Xavi, ya relajado al final de la rueda de prensa que concedió después del partido ante el Oporto, dijera: “En el staff siempre decimos que compramos vales de tranquilidad. Y ahora tenemos hasta el domingo”. Xavi sabía que, si bien no estaba en juego su cargo, sí había alrededor de él un runrún que podía volverse gigantesco si dejaba en el alambre, una vez más, la clasificación para octavos de final de la Champions que, por cierto, luego vendió como “un éxito” para el club, logro relativo si se atiende a la debilidad del grupo.

Y sí, finalmente Xavi ganó un vale de tranquilidad, otro de tiempo y, sobre todo, bajó los decibelios del ruido que había en el entorno y que se estaba volviendo insoportable. Entre otras cosas, porque el equipo había encallado y los resultados estaban siendo demasiado mediocres (derrotas en el Clásico y ante el Shakhtar y pinchazos en Granada y Vallecas).

Xavi ha desandado el camino en ciertas cosas y ha recuperado algunas huellas del equipo que ganó la Liga la temporada pasada. Ha empezado a tener la certeza de que con dos laterales ofensivos no iba a ningún lado y contra el Oporto, como a partir de ahora hará en los partidos grandes, jugó con Cancelo como carrilero profundo y echó el candado con Iñigo, Koundé (errático) y Araújo. El Barça se equilibra más y se descubre menos con ese dibujo. En marcha también estaba el segundo cambio. Xavi tenía pensado regresar a los cuatro centrocampistas con el regreso de De Jong. Sin embargo, la lesión de Gavi ha frustrado esa idea. En la medular, el entrenador del Barça va a tener que tirar de Gündogan, De Jong y Pedri hasta que aguanten.

Más novedades. Xavi era muy consciente de lo que estaba en juego contra el Oporto. Hacía falta un equipo adulto, maduro. Fue a asegurar y dejó en el banquillo a los más jóvenes (Lamine, Fermín, Balde). Alineó a un equipo maduro, adulto. Con experiencia internacional para este tipo de partidos. Y que además le demostró estar con él cuando peor se puso el asunto. La presencia de futbolistas como Araújo, Christensen, Cancelo, Gündogan, De Jong, João Félix o Raphinha resultó providencial. De esos jugadores hechos, solo fallaron Koundé y Lewandowski, a años luz del futbolista que fue.

La noche acabó feliz. El club se apresuró en enseñar una foto de Laporta y Xavi abrazados para equilibrar la famosa instantánea del presidente y Rafa Márquez, que había hecho correr ríos de tinta. Para ser tan normal la ‘foto de Palamós’, el club se dio mucha prisa en sacar juntos a Laporta y Xavi… De momento, y como el fútbol es ganar, vales de tranquilidad para Xavi, menos silencio en el entorno y huellas del Barça que ganó la Liga.

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