Real Madrid 3 - M. City 0

El improvisado homenaje que Valverde guardará toda su vida

Emocionante recibimiento por parte de sus compañeros en el vestuario. Pirri le hizo entrega del trofeo a mejor jugador del partido. Y sus compañeros le firmaron el balón.

2-0. Federico Valverde celebra el segundo tanto.
José Félix Díaz
Director de As
Actualizado a

Fede Valverde llevó su cuerpo al límite. Terminó exhausto, pero guardó un último ápice de fuerza para acercarse a la afición del Santiago Bernabéu y compartir el triunfo ante el Manchester City y los tres goles con todos los suyos. La ovación, los gritos de ánimo de la inmensa mayoría de los que poblaban el recinto madridista tenían como destinatario al centrocampista, que ante de retirarse al vestuario, recibió de la mano de Pirri, presidente de honor del Real Madrid, el trofeo que le distinguía como mejor jugador del partido. Pocas veces lo tuvieron más fácil para designar al más valioso de un encuentro. En este caso, por goles, juego y entrega.

Después de la fiesta del Bernabéu, de la afición y de la propia UEFA con el MVP de por medio, llegó el homenaje de los que corrieron a abrazar al uruguayo, al ritmo que marcaban los tantos con los que terminó con la resistencia del Manchester City. Si la afición coreó su nombre una y otra vez, no fue menor el recibimiento de sus compañeros, que esperaban entre impacientes y nerviosos que el héroe del partido se dejara ver.

El improvisado homenaje que Valverde guardará toda su vida
Valverde, ante el Manchester City.DANI SANCHEZ

Baño de cariño

Al entrar al vestuario fue cuando se empezó a dar cuenta de lo que había conseguido. Todos y cada uno de sus compañeros sabían lo que tenían que hacer. Valverde recibió la ovación de su vida, de esas que quedan grabadas para siempre. Todos se rindieron ante lo hecho por un futbolista que si por algo se ha caracterizado desde que llegó al Real Madrid es por ser compañero con mayúsculas y un escudero perfecto para todos y en cualquier circunstancia. Ante el City la estrella fue él, un jugador de equipo, pero con la calidad suficiente para decidir partidos.

Entre los gritos, aplausos y abrazos, al protagonista de la noche le faltaba algo. Sí, sí, no lo duden era el balón del partido y las firmas de los muchachos, como él dice. Esos que lograron derrotar al City. Fue lo primero que pidió nada más acabar el partido, pero tardó un tiempo en hacerse con él. De hecho, el árbitro le estuvo esperando para entregárselo, pero la improvisada vuelta de honor al Bernabéu lo impidió.

Guardó el balón en su taquilla y tras los abrazos, fue uno por uno para que se lo firmaran. La duda que tenían en el vestuario era si finalmente iba a dormir con el balón entre sus brazos. Por faltas de ganas no fue.

Noticias relacionadas

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.

¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Champions

Productos recomendados