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RACING | EL ALARGUE

Entrenar es bueno, sobre todo si tienes talento

En el recital ofrecido por el Racing ante la Cultural influyó la actitud, la disposición táctica y el ánimo, pero también tener jugadores de más calidad

SantanderActualizado a
Entrenar es bueno, sobre todo si tienes talento
Nacho CuberoDiario AS

Lo bueno de los buenos

Podemos fijarnos en cualquiera de los tres goles de Cedric porque fueron tres obras de arte. El primero y el tercero, dos asistencias de Soko, levantando la cabeza y haciendo lo que pedía cada jugada, en el primero centrando por arriba y por detrás de los defensas y en el tercero, viéndoles hundidos, por bajo y por delante de los zagueros. Y luego, claro, Cedric lo bordó con un remate de interior suave al contrapié del portero en uno y con un control orientado a la media vuelta y tiro al largo en el otro. Sombrerazo. Pero déjenme regodearme en el segundo, que no fue un gol de Primera RFEF ¿Footters?. El del golpe franco de Pablo Torre. Tenía la duda de si era una jugada de pizarra y Cedric lo aclaró esta mañana: no fue práctica de estrategia (que el Racing trabaja a puerta cerrada dirigida por Duvy Paredes, el segundo de Romo), fue puro talento. Cedric vio el hueco en la defensa de la Cultural, que esperaba un balón en busca de la división aerotransportada, le hizo gestos disimulados a Pablo, que tardó entre 0 y 1 nanosegundo en ver la jugada en su cabeza. ¡¡¡Y se la puso ahí, el tío!!! Y el control del nigeriano fue estupendo, y su tiro al rincón preciso... Veo al Barça pidiendo precio por Cedric para tener la pareja al completo. Por cierto, vean la expresión de Pablo en la foto de arriba de Nacho Cubero, ¿parece la de un tipo que está pensando en su nuevo club?

Tocó la cara A

Ni los más entregados miembros de la Peña Soko somos capaces de adivinar si Patrick estará a Rolex o a setas en un determinado partido. En Talavera no estuvo, directamente, a ninguna de las dos cosas. Hombre, a estas alturas ya sabemos alguna cosa: que juega mejor en casa que fuera (aunque marcara tres en Almendralejo), que rinde más saliendo de inicio que entrando desde el banquillo, que le cuesta entender el fútbol marrullero y se descentra cuando le emparejan a un lateral de los que rascan más de la cuenta y que, por fin, solo puede jugar de extremo derecho. Además, sabemos que, encendido, es diferencial, que no es nada egoista y que más que centros pone pases al interior del área. A Castañeda le destrozó, sumó su séptima y octava asistencia del curso y su quinta tarjeta, por lo que no podrá jugar contra el Zamora. La alineación funcionó, eso es indiscutible, pero no sé si eso consolará a Camus, que no se mereció caerse del once tras ser uno de los pocos aprobados en Talavera.
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Nacho CuberoAS

¡Vaya papeleta!

La sanción que le hizo perderse el duelo con la Cultural le llegó a Álvaro Mantilla en su mejor momento de forma. Esa baja la aprovechó Pablo Bobadilla, que salía de una nueva lesión muscular, para seguir mejorando su increíble estadística: 12 partidos, 9 porterías a cero, 9 victorias, 2 empates y 1 derrota. El riojano, además, se estrenó como goleador. Y, ahora, ¿qué? Unai Medina, Pol Moreno y Satrústegui son intocables para Romo y lo juegan todo..., ¿Mantilla o Bobadilla? Hagan sus apuestas.

El portero que yo esperaba

La Cultural fue en Santander un equipo de un solo jugador, el portero. Y yo, personalmente, me alegré mucho de que el único culturalista que salió de El Sardinero con la satisfacción (relativa, por el marcador) de haber cumplido con su deber fuera Dani Sotres. Ayer fue, sencillamente, el portero que siempre creí que era, el que competía con Kepa Arrizabalaga por la titularidad en las selecciones inferiores de España, el que parecía que se iba a adueñar de la portería del Racing durante una década. Él tomó decisiones precipitadas cuando salió corriendo de aquel Racing de Harry que creo, sinceramente, le tensionaron y le han perjudicado en su carrera, pero hay que reconocer que aquel club era una locura, lleno de mentiras e impagos, y se puede entender que cualquiera quisiera largarse. Aquello, es indudable, abrió una brecha entre Dani y la grada de El Sardinero, pero anoche todos vimos un portero de 28 años con calidad, con personalidad y muchas temporadas por delante todavía. Suerte.
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Nacho CuberoAS
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