La paciencia se agota con Frenkie de Jong y Dembélé
El Camp Nou despidió al holandés con silbidos, mientras que el francés recibió durante el partido algún que otro abucheo. Está claro que se les está acabando el crédito de la afición.

La mejor forma para evaluar el estado de gracia de un jugador es a través de la respuesta de las gradas en un partido del Camp Nou. Ante el Elche, pese a la pobre entrada -poco más de 40.000 personas-, los aficionados se hicieron escuchar, animando casi siempre al equipo, incluso cuando se dejaron remontar dos goles en poco más de dos minutos.
Sin embargo, no todo fue de color rosa para los jugadores del FC Barcelona. Especialmente dos recibieron el desagravio de una afición que empieza a estar un poco harta de algunas situaciones. Quien se llevó la pitada más sonada del respetable fue el holandés Frenkie de Jong. Xavi decidió sustituirlo y el público quiso hacerle saber al holandés su desencanto con un sonoro abucheo, aunque acompañado con algún tímido aplauso, todo hay que decirlo. Era la primera vez desde que el internacional holandés viste la elástica blaugrana que recibía semejante reprimenda por parte del culé, siempre muy empático con el holandés desde que llegó al club. Sin embargo, sus últimas actuaciones, donde acaba los partidos con más pena que gloria, han empezado a desesperar a la ‘culerada’, que parece no concederle mucho más crédito de aquí en adelante.
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Otro que también se llevó algún estirón de orejas por parte de las gradas, aunque mucho más intermitente y diseminada fue Ousmane Dembélé. En su caso fue más por la desesperación de la afición que veía en el marcador que el Elche había empatado a dos y el extremo francés seguía perdiendo una pelota tras otra en su intento de incursiones por la banda. Tanto es así que hasta en tres ocasiones, el ‘mosquito’ recibió los picotazos de la afición. No hay duda de que su tira y afloja con el club a la hora de gestionar su renovación tampoco le está ayudando para tener el beneplácito del culé.
Todo lo contrario a Gavi, el gran triunfador de la velada, que recibió el cariño en varias ocasiones por parte de una afición totalmente entregada al juego y descaro de este chaval de 17 años. Cuando marcó el gol y después en una presión que hizo para impedir la salida cómoda del balón del rival, llegando a chocar con la publicidad estática y acabando por el suelo, el Campo Nou se vino abajo, coreando a viva voz su nombre.




