Chelsea 3 - Leeds 2

Jorginho y el VAR mantienen viva la cacería del City en el 93'

El Chelsea ganó al Leeds en el descuento en un partido en el que no merció los tres puntos. Jorginho hizo un doblete de penalti, ambos provocados por Rudiger.

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La cacería va a ser dura, pero el Chelsea va ir a por su presa hasta que se quede sin fuerzas. Y con el nivel competitivo de los de Tuchel tiene pinta de que si ese momento llega, será dentro de mucho. Después de que el City le arrebatara el primer puesto la pasada jornada y en Champions los blues quedaran segundos de grupos por empatar con el Zenit en el descuento,  el Chelsea se jugaba mucho ante el Leeds. Un pinchazo hubiera implicado dar un enorme paso atrás en la lucha por la Premier respecto al conjunto de Guardiola, que ya ha puesto el modo apisonadora. El Leeds no lo puso nada fácil y llegó a ponerse por delante en el marcador, pero el campeón de Europa reaccionó y remontó un partido que le mantiene a dos puntos del City en la tabla.

Y es que el Chelsea, salió mermado ante el Leeds. Lo de Bielsa tuvieron el control en la primera parte y se adelantaron gracias a un gol de penalti de Raphinha. Mendy se resbaló justo antes del lanzamiento y no pudo detener un disparo centrado y flojo que le pasó muy cerca. La inseguridad del meta en las últimas jornadas preocupa en la afición del Chelsea. La gran actuación de Kepa ante el Zenit y los fallos del senegalés en las últimas semanas reabren un debate que parecía cerrado desde hace tiempo en la portería del Chelsea. De momento, no parece que Tuchel le vaya quitar la titularidad al portero con el que ganó la Champions, pero el senegalés debe ponerse las pilas cuanto antes.

El gol del Leeds despertó al Chelsea. Marcos Alonso, que había cometido el penalti del 0-1, se deshizo de su error tras robar un balón en campo contrario, conducirlo hasta línea de fondo y asitir a Mount para que este hiciera el empate antes del descanso. En la segunda parte, el Chelsea activó el modo 'competir' y se puso por delante gracias al tanto de Jorginho, que anotó un penalti cometido por Raphinha, que atropelló a Rudiger en una cabalgada bestial del central, que está a un nivel excelso.

Pero si algo caracteriza a los equipos de Bielsa es que no se arrugan ante nadie, ni pierden su sello. En una jugada de tiralíneas al primer toque, marca de la casa, una combinación entre Roberts y Gelhardt terminó con el gol de este cuando quedaban cinco minutos para el final. Los peores presagios acechaban al Chelsea. Un pinchazo en casa tras una semana de malos resultados suponía acrecentar una crisis de la que sería difícil recuperarse.

Pero el VAR apareció en el descuento para salvar a los de Tuchel. Otra vez Rudiger provocó un penalti más que dudoso que Jorginho volvió a convertir en gol. El mediocentro es el máximo goleador del equipo esta temporada, un dato preocupante para el campeón de Europa, que ha anotado el 40% de sus goles desde el punto de penalti. Todavía quedó tiempo para una tangana final en la que Rudiger, protagonista absoluto, y Diego Llorente no llegaron a las manos de milagro. Al final, los tres puntos se quedaron en Stamford Bridge, pero el Chelsea debe cambiar el chip si quiere aspirar a lo máximo. La cacería va a ser larga. Y muy dura.