El Leganés celebra una comida de unión para impulsar la racha
El equipo almorzó en un conocido restaurante para hacer piña. Asistieron jugadores, pero también staff técnico e integrantes del primer equipo. Nafti quiere fomentar el buen rollo.

El Leganés celebró este viernes una comida de confraternidad para impulsar la unión del equipo de cara al reto de abandonar los puestos de descenso y comenzar una remontada que lleve al equipo “a mejorar lo máximo posible”, tal y como deseó el nuevo entrenador del equipo pepinero, Mehdi Nafti, en la entrevista que concedió este viernes a AS. El almuerzo se produjo en un conocido restaurante de Madrid y a él acudieron no sólo los jugadores del primer equipo, sino también miembros del cuerpo técnico, y, en general, todo el staff que trabaja en el primer equipo.
La comida fue distendida y cargada de buen rollo. Una forma más de impulsar la unión de vestuario que pretende el propio Nafti, quien en sus últimas comparecencias ha insistido en la necesidad de que el grupo asuma responsabilidades para sacar al equipo del pozo, pero que lo haga sin la necesidad de sentirse extremadamente presionado o cohibido. En ese sentido, el entrenador ha tomado medidas que van en la línea de impulsar el buen rollo del vestuario.
Por ejemplo, entre las pocas ‘restricciones’ que impuesto a su llegada al club está la de que los equipos que pierdan en partidillos y algunos ejercicios tengan que pagar una suerte de ‘multa’ simbólica. Nada reseñable, pero suficiente como para impulsar la competitividad en los entrenamientos y el pique sano entre todos los miembros del equipo. Esas multas, posteriormente, se usarán para comidas de confraternidad como la de este viernes.
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En el Leganés eran frecuentes este tipo de almuerzos o cenas para hacer grupo. La llegada de la pandemia y las restricciones de LaLiga impidieron ya no sólo encuentros de este tipo, sino incluso la reunión de miembros del equipo en un vestuario común más allá del inicio y descanso de los partidos. Ahora la plantilla del Leganés ha querido retomar esta costumbre para impulsar la unión de un grupo ya de por sí unido.
Tal y como contó AS, las relaciones entre el vestuario y Garitano no eran las mejores cuando se produjo la destitución del técnico de Bergara, pero sí que eran buenas entre los integrantes del equipo. “Es de los mejores vestuarios que he tenido en Leganés”, confiesa a As un miembro veterano de la plantilla con varias campañas a sus espaldas. Esta comida de confraternidad así lo demuestra y, de paso, desliza el buen espíritu que existe al sur de la capital para afrontar los próximos partidos.



