CELTA 0 - REAL SOCIEDAD 2 |

Aprobados y suspensos del Celta: Nolito no encuentra el golito

El andaluz está negado de cara a puerta. Aspas, Mina y la versión más ofensiva de Denis se toparon con Ryan. Brais destacó dentro del buen tono general. Los suplentes no aportaron.

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Nolito observa como Javi Galán y Januzaj pugnan por el balón durante el Celta y la Real Sociedad.
Octavio Passos Getty Images

Dituro: Poco más se le puede pedir. Responde con acierto al tiro de Januzaj en el primer gol, pero el rechace le cae a Isak. El segundo tanto llegó de rebote, sin que el argentino tuviera opción de reaccionar. Metió una buena mano a Isak en el minuto 12. El viento penalizó su golpeo plano de balón.

Hugo Mallo: Guerrillero. Se empleó a fondo para intentar neutralizar a Portu. Sorprendió irrumpiendo por la banda y metiendo el pase atrás a Denis en la segunda gran ocasión del Celta. Coudet lo reemplazó en la segunda ventana de cambios después de que el lateral se llevara un golpe en una rodilla.

Aidoo: Isak le dio la tarde. Sufrió más con la técnica del sueco que con su potencia. En el primer gol se desentiende de seguir al punta de la Real Sociedad, que marca a placer. Se fue al banquillo con molestias físicas en el último cambio celeste.

Murillo: Tampoco lo pasó bien con Isak. En el caso del colombiano sufrió con la velocidad del delantero realista. Contundente al corte.

Javi Galán: Confianza. Se atreve con todo cuando entra en contacto con el balón y en sus arrancadas siempre elimina a algún rival. Poco exigido en defensa por Januzaj.

Beltrán: Intenso y seguro. Se excedió en una falta a Isak para cortar una contra en los últimos minutos de la primera parte y se cargó con una tarjeta. Esa amonestación y el desgaste físico lo llevaron al banquillo en el primer turno de cambios utilizado por Coudet.

Denis Suárez: Ofensivo. Remató a bocajarro en el minuto 5, topándose con una gran reacción de Ryan. También puso en apuros al meta visitante con una volea antes del descanso. Filtró un pase exquisito para dejar a Aspas mano a mano con Ryan.

Brais Méndez: El mejor del Celta. Sembró su calidad por todo el frente de ataque. Ryan sacó abajo una sutil, y algo blanda, definición del mosense. Más tarde llegó a batir al cancerbero visitante, pero estaba en fuera de juego. Pierde la marca de Merino en el 0-2, el único lunar de su actuación.

Nolito: Negado cara el gol. Pudo adelantar a su equipo en el minuto 2, pero cruzó en exceso su definición de primeras. Lo mismo sucedió a la hora de juego. Ralentizó en exceso algún contraataque.

Aspas: Falló en su especialidad. No pudo con Ryan en un mano a mano que de materializarlo hubiera supuesto el empate inmediato del Celta tras el tanto de Isak. Muy participativo, le volvió a faltar algo de precisión en las combinaciones.

Mina: Indultó dos veces a Ryan. En la ocasión más clara del primer tiempo, con el portero realista en el suelo, al delantero celeste le faltó contundencia y permitió la reacción del meta australiano, mientras que en el rechace del mano a mano de Aspas no consiguió cabecear con la potencia suficiente como para superar al cancerbero. Un perro de presa en la presión.

Tapia (entró por Beltrán): No estuvo fino. Cometió un par de faltas en sus primeros minutos sobre el césped e incluso se durmió en el inicio de una jugada permitiendo que le robaran la cartera.

Cervi (entró por Nolito): Otra decepcionante aparición del argentino desde el banquillo. Volvió a pasar sin pena ni gloria y en una de sus pocas intervenciones puso un centro que define su estado actual: sin fe.

Galhardo (entró por Denis): Apenas intervino. La Real se metió en la cueva con el 0-1 y no hubo noticias del brasileño entre la maraña de defensas visitantes.

Solari (entró por Mallo): Sin incidencia en el juego como ‘falso lateral derecho’. Al igual que Galhardo, llevaba un minuto en el campo cuando la Real hizo el 0-2 y el partido quedó visto para sentencia.

Araújo (entró por Aidoo): Tercera suplencia consecutiva del mexicano. Compareció en el encuentro a falta de dos minutos para el 90. Solo le dio tiempo a tener sus más y sus menos con Diego Rico en un balón parado.