El club confía en tener 5 millones de beneficios este curso
El Barcelona ha presentado el balance económico a los socios de cara a la Asamblea, donde se habla de un “récord de gastos” en la campaña pasada de 1.136 millones de euros.

El FC Barcelona ha expuesto a los socios la gravedad de la situación financiera del club como antesala de la Asamblea que se convocará el próximo 17 de octubre y donde se tendrán que aprobar los presupuestos de la temporada pasada y los de la que está en curso.
Lo cierto es que los números arrojan una situación al límite en todos los sentidos. El club confirma, una vez más, una deuda el curso pasado de 481 millones, después de impuestos, tras evaluar unos ingresos de 631 millones pero unos gastos de 1.136, según reconocen desde la entidad, “récord histórico”, aunque evidentemente en negativo.
Las cifras presupuestadas por la anterior junta se han visto devaluadas en un 25% como mínimo, en parte por culpa de la pandemia, pero también por la nefasta gestión, según se apunta en dicho informe.
En el club se recuerda que el aumento en un 19% de los gastos ha obligado a la entidad ha realizar “una serie de provisiones fiscales, legales, laborales y de morosidad”, apoyándose además en la ‘due dilligence’. Asimismo se ha procedido a “la actualización” del valor contable de la plantilla, que en algunos casos estaban “sobrevalorados”, según se destaca en las conclusiones.
Asimismo, se expone el presupuesto de esta temporada, que se puede considerar de batalla a todas luces, con una reducción total de 784 millones en gastos, donde el 31% se corresponde a la masa salarial deportiva.
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En todo caso, desde la nueva directiva, se parte con el objetivo prioritario de conseguir el saldo positivo en la temporada 2021/22, concretamente de 5 millones de euros, teniendo en cuenta que se abren nuevas fuentes de ingresos al permitirse la entrada de los socios al Camp Nou.
El próximo 6 de octubre está previsto que el CEO del club, Ferran Reverter, exponga públicamente este informe así como las conclusiones sobre la ‘due dilligence’, en la que el propio Joan Laporta anunció que había indicios de situaciones penales.




