RAYO VALLECANO

La segunda vida de Falcao

Tras salir del Atleti entró en un socavón de lesiones: 18 en cuatro clubes diferentes. En el Rayo ha recuperado la sonrisa y el olfato. Lleva dos goles en 35 minutos.

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Radamel Falcao ha vuelto. Es una realidad. Su fichaje por el Rayo Vallecano suscitó tanta euforia como dudas: ¿Pero está para jugar? ¿No lleva varios años de lesión en lesión? Ambas preguntas son afirmativas. El Tigre, desde su salida del Atleti, ha atravesado 18 lesiones diferentes que le han hecho perderse 110 partidos oficiales. La enfermería le empujó fuera del escenario, pero el Rayo le ha regalado un cenital para él solo.

Aún no ha sido titular con la Franja y, sin embargo, ya es el máximo goleador del equipo (junto a Trejo y Álvaro García, ambos con dos goles). El Tigre salió en el 71' contra el Getafe y al quinto balón que tocó, sacó la zarpa derecha. Situación similar en San Mamés. "Aquí la quiero", le dijo a Bebé en la última del partido. Y metió la cabeza para poner el 1-2 y silenciar la Catedral. Dos suplencias, dos goles. Sale a zarpazo cada 17 minutos con el Rayo.

En Vallecas ha encontrado una familia... Y una segunda vida. Es adorado por la afición (más de 2.500 aficionados hicieron cola durante horas para ver su presentación) y ha encajado en el equipo como anillo al dedo. "Ha venido con actitud de integrarse", dijo Iraola. Dicho y hecho. Ya es uno más. El último día de mercado eligió el Rayo por delante de otras ofertas, y dos motivos le llevaron a ello: uno, Madrid, ciudad idónea para serenar la vida de su familia tras varios años de aventuras; y dos, Qatar 2022, Mundial al que quiere ir cómo sea. Con el Rayo vio una oportunidad para ser feliz y poder volver a rugir. Ya hace ambas.

Parte médico: 18 lesiones en ocho años

Como jugador del Atleti no tuvo ni una sola lesión, cero. Pero fue abandonar el Calderón y empezaron las curvas. En total llegó a atravesar 18 diferentes, que le hicieron perderse 110 partidos oficiales entre Mónaco, United, Chelsea y Galatasaray. Una rutina de enfermerías que le hizo perder ritmo y confianza. 

En el Principado, entre las dos etapas que pasó allí (salió cedido a United y Chelsea para luego volver) sus números fueron notables: 83 goles en 140 partidos (a diana cada 125'). Y sus lesiones, intermitentes: pasó diez veces por la enfermería con todo tipo de molestias, la más grave, la rotura del ligamento cruzado. Se perdió 44 combates.

Ese ligamento es lo que más lata le ha dado. Se lo rompió por primera vez en enero de 2006, luciendo la Franja de River Plate. Y aunque durante años le dio tregua, fue algo temporal. La molestia acabó volviendo, hasta el punto que, durante un tiempo, tuvo que aprender a convivir con cierto dolor.

Falcao, durante su etapa en River Plate.

Pero los verdaderos problemas empezaron cuando se acercó al aeropuerto de Mónaco. Firmó por el United en calidad de cedido y sólo marcó cuatro goles en 29 partidos; firmó por el Chelsea, también a préstamo, y sólo jugó 12 partidos... Marcando un gol. En Londres, una lesión inguinal le dejó 150 días en el dique seco. Y cuando se recuperó, dejó de contar para Hiddink. Llovía sobre mojado.

La guinda al amargo pastel llegó con su salida al Galatasaray. Llevaba sólo un mes en Turquía cuando se lesionó del tendón de Aquiles: dos meses fuera. Poco después vinieron molestias en el muslo y un desgarro en el fémur. Le resultaba imposible disfrutar del fútbol; coger ritmo. Marcó 20 goles con la camiseta del Galatasaray (en 43 partidos). Diagnóstico definitivo: 18 lesiones desde 2013. Y 110 partidos oficiales en el dique seco.

Vallecas, una segunda oportunidad

Su historia con el humilde barrio madrileño, de momento, roza lo idílico. El Tigre, consciente de que su fichaje levantó incógnitas, ha decidido acallarlas a base de zarpazos. No ha venido al Rayo a retirarse; tampoco a tomarse un año sabático para recuperarse al 100%. No, ha venido a ponerse el mono de trabajo y sudar. Quiere ser un ídolo en Vallecas, ya lo es. Quiere ir al Mundial de Qatar 2022, va por el buen camino. Ha empezado la segunda vida de Falcao.