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El 'Molinón de Plata' alegra la tensa semana de Uros Djurdjevic

El trofeo de las peñas al jugador más regular de la pasada temporada es para el goleador, pendiente del cierre de mercado antes de jugar con Montenegro.

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El 'Molinón de Plata' alegra la tensa semana de Uros Djurdjevic

Uros Djurdjevic afronta quizá su semana más tensa en este verano, pendiente del cierre del mercado y, por tanto, de su futuro. El sábado jugará frente al Mirandés el último partido antes de acudir a una nueva convocatoria de la Selección de Montenegro, quién sabe hoy si como jugador del Sporting o de otro club que acabe ofreciendo una cantidad que invite al club gijonés a traspasarlo, siempre con el consentimiento del propio futbolista, por supuesto.

Pero antes de todo eso, la Federación de Peñas Sportinguistas le ha alegrado a Djuka sus últimos días en Gijón con la concesión del Trofeo Molinón de Plata, el premio al jugador más regular, al mejor de cada temporada en definitiva. Djurdjevic ganó a Diego Mariño en una votación muy apretada entre 97 peñas; Babin fue el tercero, Javi Fuego y Pedro Díaz consiguieron el mismo número de votos por la cuarta plaza, mientras que la quinta fue para el canterano Guille Rosas.

Djuka es el cuarto jugador extranjero que gana el Molinón de Plata. El primero fue Enzo Ferrero en 1978 y el último Bernardo Espinosa, en 2015, ocho años después de que otro colombiano fuese el primer foráneo en conquistarlo tras el argentino. Edwin Congo tiene la anécdota de haber recibido el trofeo a través de mensajería porque no pasó a recogerlo.

El Trofeo Molinón de Plata alcanzó la pasada temporada su 55 edición. La primera fue para Alonso (1967) y las tres últimas las consiguió de forma consecutiva Diego Mariño. En el palmarés figuran los futbolistas más importantes de la historia del Sporting (Quini, Castro, Redondo, Maceda, Joaquín, Jiménez, Ablanedo, Abelardo, David Villa...).

Al margen de los futbolistas, destacan dos ediciones en que fueron otros los galardonados. En 1971 también recibio el premio el presidente Carlos Méndez Cuervo, junto a Jesús Castro. Y en 1998, el año del bochornoso descenso a Segunda batiendo récords negativos, la Federación de Peñas Sportinguistas dejó desierta la votación y concedió el trofeo a la afición.