ATLÉTICO DE MADRID

Lemar se hace fuerte

El francés no quiere perder el hueco que tanto le costó conseguir. Se estrenó con asistencia en Balaídos y dejando buen nivel intercalando su posición con Saúl.

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Lemar, durante el partido contra el Feyenoord.
JAVIER GANDUL DIARIO AS

Thomas Lemar sabe que está ante su momento y no quiere perder esos minutos y relevancia en el esquema de Simeone que tanto le ha costado conseguir. El francés dio un salto en su rendimiento la temporada pasada y acabó siendo importantísimo para que el Atlético alcanzase el título de Liga y consiguiese una continuidad en su juego abogando por la posesión y la salida limpia de balón.

Una lesión en el Camp Nou le sacó del terreno de juego en la primera mitad de un partido fundamental y le impidió participar en las tres últimas jornadas, una espina clavada que se pudo quitar celebrando el campeonato por todo lo alto. Pero, de vuelta al grupo tras disputar la Eurocopa, quiere dejar claro que no ha perdido ese estatus que tiempo atrás parecía imposible que consiguiese. Su etapa en el Atlético se había encallado, Simeone defendía sus minutos ganados a base de esfuerzo en los entrenamientos, pero no lograba plasmarlo sobre el césped.

Sin embargo, ni jugador ni técnico se rindieron. Muchas charlas, vueltas a su posición ideal y horas de aplicación táctica llevaron a encontrar al mejor Lemar jugando por dentro, entrando mucho en contacto con el balón, pero sin perder de vista las obligaciones defensivas. En ocasiones como carrilero izquierdo y demostrando personalidad en partidos de máxima dificultad como en la eliminatoria ante el Chelsea, Lemar se ha reencontrado y a sus 25 años afronta una temporada fundamental. De Paul ha llegado al equipo para aumentar la competencia interna, Kondgobia pide paso cada vez que juega y Koke y Llorente son indiscutibles, pero el francés no va a vender su puesto fácilmente.

En Balaídos generó el primer gol del partido con un desmarque por dentro para recibir de Hermoso y puso una marcha más para encarar, regatear y ceder a Correa en el momento justo, que definió con un fantástico disparo a la escuadra. Lemar sumó su primera asistencia de la temporada y volvió a ser importante en la presión, el trabajo colectivo y el entendimiento con Saúl, que pese a jugar de carrilero tendía a meterse hacia el centro (como generó el segundo gol de Correa) dejando a Lemar abierto a banda izquierda cubriendo sus espaldas.

El francés se ha liberado, ya no parece pesarle esa mochila que tenía en su llegada por su alto precio (el fichaje más caro del club hasta la llegada de João Félix) y tiene total confianza en su fútbol y el respaldo de Simeone para seguir progresando. Todavía tiene que ser algo más determinante en los metros finales (el curso pasado hizo dos goles y cuatro asistencias), pero ha comenzado el curso con buen pie. En su cuarta temporada, Lemar quiere dejar claro que está preparado para ser protagonista en un equipo campeón, este puede ser su año.