Francisco sienta las bases del próximo Girona
Hombres como Arnau, Terrats o Kebe están plenamente integrados en el primer equipo y serán la base del nuevo proyecto


El Girona puede sacar muchas conclusiones de esta temporada, otra en la que se ha quedado a las puertas del ascenso, pero en la que no todo ha sido negativo. El equipo ha tenido que convivir a lo largo del curso con una ristra de sanciones y lesiones que obligaron a Francisco a buscar soluciones en el filial. Unas soluciones con nombre y apellidos que, por méritos propios, se han hecho un hueco en el primer equipo. Arnau, Terrats y Kebe cuentan, y mucho, para el club.
El primero en aparecer con cierta asiduidad en el campo fue Ibrahima Kebe, un joven futbolista que ya desde la primera jornada del campeonato tuvo presencia en el equipo. De hecho jugó los nueve primeros partidos de forma consecutiva (no enteros) hasta que se contagió de COVID. Tras su lógica ausencia por enfermedad combinó minutos en la segunda parte con suplencias hasta el tramo final de temporada, donde volvió a ser un asiduo de las segundas partes. Con el equipo ganando, prácticamente siempre, salió muchas veces para amarrar el partido.
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Un caso distinto es el de Ramon Terrats, mediocentro que ha ganado protagonismo en la segunda parte de la Liga. No fue uno de los canteranos que utilizó Francisco durante las primeras semanas, pero lo hizo debutar, como titular, en la Romareda en noviembre. Siguió teniendo un papel secundario hasta febrero, donde solo se perdió uno de los 16 siguientes partidos, jugando muchos de ellos de titular. Tanto es así que el jugador despertó el interés de varios clubes importantes como Atlético, Villarreal y Valencia. El Real Madrid, de hecho, le hizo una oferta para jugar en el Castilla. Pero el Girona se movió rápido y consiguió renovarle hasta 2024, en una buena muestra de que la confianza en que se convierta en un jugador importante dentro del equipo es alta.
Finalmente el tercer futbolista que ha sorprendido a propios y extraños es Arnau. Aún en edad y con ficha del juvenil, desde que apareció en la jornada 31 no se ha movido del once titular. Ha sentado a un jugador como Bernardo, que el curso pasado jugó en Primera, y se ha convertido en un baluarte de la defensa del Girona. Por si fuera poco, se convirtió en el jugador más joven de la historia del club en marcar un gol en el fútbol profesional.



