BARCELONA

Misión 'vaciar la delantera'

La llegada de Depay y Agüero obliga al Barça a desalojar su delantera. Además de buscar sitio a Braithwaite y tal vez una cesión a Trincao, se sigue pensando en la venta de Dembélé o Griezmann.

0

El confirmado fichaje de Memphis Depay obliga al Barça a mover ficha. Hay overbooking en la delantera después de las incorporaciones del delantero holandés y del Kun Agüero. Con Ansu y Messi indiscutibles en el proyecto de futuro, el club tiene también en nómina a Antoine Griezmann, Dembélé, Trincao y Braithwaite. Ocho delanteros son multitud, así que Mateu Alemany y Ramon Planes ya se mueven para vaciar esa zona del campo.

La primera salida cantada es la de Martin Braithwaite. El Barça ya ha comunicado a sus agentes que el danés debe buscarse equipo, pero el ex jugador del Leganés está tranquilo. Tiene contrato hasta 2024 y es el club azulgrana quien debe también moverse. Sólo se irá si hay una oferta que le convence. Luego está el caso de Francisco Trincao, que firmó hasta 2025 procedente del Sporting de Braga. En este caso, el club podría optar por una cesión. Pese a que se anuncia un 4-3-3 como dibujo en el Barça 2021-22, Trincao no tiene un sitio claro en el equipo salvo que salga Ousmane Dembélé.

Los dos casos peliagudos son los de Griezmann y el otrao vez lesionado Dembélé. Sus fichas son altas y el club vería con buenos ojos la salida de al menos una de las estrellas para aliviar sus problemas de caja. Sucede que ninguno va a guiarse por los deseos de la entidad. Griezmann tiene contrato hasta 2024 y no tiene intención de marcharse a ningún sitio por más que, de cara al año que viene, todos coloquen en su once ideal a Messi, Ansu y Depay como titulares y a Agüero como revulsivo. El francés está convencido de que tiene un sitio y sigue empeñado en triunfar en el Barça, donde en la última temporada jugó mejor de lo que muchos dijeron.

Dembélé termina contrato en junio de 2022. El Barça pretende renovarlo, pero el extremo está juguetón y da largas al club, que tiene claro que si no acepta el nuevo marco económico y no amplía, lo venderá al mejor postor. El Barça admite que Griezmann y Dembélé no saldrán de una tacada, pero al menos sí pelearán por sacar a uno. No será fácil.