CD BAJAJOZ 0-SD AMOREBIETA 1

El milagro de la SD Amorebieta

El club de una población de 20.000 habitantes, con 20 jugadores vascos y un presupuesto muy ajustado, consigue la proeza de ascender a Segunda noqueando al favorito en su estadio.

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El milagro de la SD Amorebieta
SD Amorebieta

La SD Amorebieta no necesitó ni la prórroga para noquear al CD Babajoz, favorito al ascenso, en su estadio del Nuevo Vivero (0-1) y con público en sus gradas, driblando todos los elementos posibles de presupuesto, plantilla, infraestuctura y pronóstico inicial. Pero su entrenador, el exdelantero del Athletic y Numancia, Iñigo Vélez de Mendizabal, lo tenía muy claro y así lo había expresado, lo mismo que su director deportivo, Asier Goiria: el ascenso era el objetivo, el escribir las páginas más sobresalientes de la historia de un club modesto, de pueblo, que nunca había ascendido a la Segunda División y que más bien, convenido con el Athletic en su red de clubes, obedecía a un equipo ascensor entre la Segunda B y la Tercera.

El milagro del Amore se fraguó en Badajoz, antes ante el Linares, a base de casta, lucha, compromiso y cumplir en el verde como un conjunto aguerrido y solidario, no exento de armas futbolísticas para neutralizar las contrarias. Tercero tras la primera fase y la intermedia del Grupo II, por detrás de dos filiales de lujo como Sanse, que ya ha ascendido a la Liga SmartBank también al tumbar al Algeciras y el Bilbao Athletic, que luchará este domingo por el mismo propósito ante el Burgos CF. Una población de apenas 20.000 habitantes, a 26 kilómetros de Eibar, un gran ejemplo de gestión con el que ahora se cruzará en el fútbol de plata. Ha manejado un presupuesto de apenas 675.000 euros, de los más bajos de la categoría y superando una deuda heredada con maestría por su presidente, Jon Larrea, con un director deportivo, Asier Goiria, que apostó por configurar la plantilla de este curso con exclusivalente jugadores vascos, hasta 20, sin ninguno de fuera como las anteriores campañas.

Muchos de ellos trabajan y compaginan el fútbol con su empleo diario, entrenando por las tardes-noches en Urritxe, ajenos a los focos, y el resto estudia. Mikel Saizar, el portero, uno de los artífices de la proeza, es entrenador de porteros de las chicas del Eibar y trabaja en la pastelería familiar, Iñigo Orozco, el delantero que marcase al Linares en la semifinal, es profesor de primaria en el Colegio Leizarán de Andoain. Dos ejemplos de un plantel experimentado y con ambición. "Estaba convencido de que íbamos a ganar. Les dije a los jugadores que este partido era uno más, contra un rival complicado, pero que hiciéramos lo de siempre. Tardaré unos días en asimilarlo", comentaba Vélez de Mendizabal después del partido.

Por su parte, Iker Bilbao, mediocentro con pasado por la factoría de Lezama y autor del tanto de la victoria ante el Badajoz, comentó que "tanto mi familia como mis amigos estarán muy contentos. Este año ha sido muy duro, se nos han ido amigos y familiares. A ellos se lo quiero dedicar, lo hemos pasado muy mal todos", lanzó muy emocinado. No era para menos, pisarán el fútbol profesional contra todo pronóstico, sorteando todas las dificultades del mundo.