HÉRCULES 3 - LLEIDA 1

Abde salva la primera final con brillo y se la jugará en Llagostera

El marroquí lidera un triunfo vital del Hércules ante el Lleida y el equipo de Díaz necesita otra victoria para estar en Primera RFEF.

Abde salva la primera final con brillo y se la jugará en Llagostera
FITO GONZALEZ DIARIO AS

Con autoridad, como si no le pesase la presión. Zarandeando a su rival de principio a fin. De esta forma, venció el Hércules al Lleida. Salvó el equipo de Manolo Díaz su primera final y llegará vivo a Llagostera, dependiendo de sí mismo y a tres puntos de la Primera RFEF. Al Hércules sólo le valdrá volver a ganar, pero ante el Lleida dio un paso importante, sobre todo para llenar el depósito de la moral.

El Hércules acabó con el Lleida tras una gran primera parte. Abde lideró todo el caudal ofensivo. El marroquí ha crecido hasta tal punto que es capaz de echarse el equipo a la espalda con sólo 19 años. Así son los genios. Abde participó en los tres goles del Hércules y dejó un tanto para la videoteca. El 1-0 fue para enmarcar tras burlar al defensa del Lleida y meterla en la escuadra. Luego, asistió en dos ocasiones, a Manu Garrido y a Pedro. El Hércules apenas sufrió para dejar sin opciones al Lleida.

El conjunto alicantino tardó 45 segundos en demostrarle a su rival que se jugaba la vida. Fue el primer acercamiento sobre la meta de Pau, que vio cómo el campo se volcaba hacia su portería de forma impotente. Buenacasa, reñido con el gol, desperdició dos buenas ocasiones, sobre todo una en la línea que mandó a las nubes. Luego, apareció Abde para marcar el gol de la tarde. Con el Lleida tocado, el marroquí inició la jugada del 2-0. Buscó a Pedro y el centro del alicantino fue rematado en el segundo palo por Manu Garrido. El Rico Pérez disfrutaba y lamentaba casi a partes iguales el tropiezo del pasado sábado ante el Cornellà.

La segunda parte arrancó como la primera. El Hércules llegaba fácil. Sólo tocaba esperar a que Abde frotase de nuevo la lámpara para sentenciar el partido. El marroquí lo hizo otra vez tras una jugada larga que acabó en las botas de Pedro Sánchez. Manolo Díaz, con el tercer gol, pensó en el Llagostera y en dosificar esfuerzos. El Lleida recortó distancias y metió el miedo en el cuerpo con varios acercamientos, pero apareció Falcón para transmitir paz. El Hércules se reconcilió con su gente y cogió fuerzas para la batalla del domingo. En tierras catalanas afrontará otra final. La última, la definitiva. Otra cita en la que sólo le valdrá ganar.