RACING 0 | TARAZONA 1

Y todavía quedan dos más

El Tarazona se llevó el partido con un único tiro a puerta ante un Racing sin pasión ni brío que perdió por lesión a Soko y a Traver a lo largo del choque

Santander
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Y todavía quedan dos más
Nacho Cubero Diario AS

Es probable que solo haya una cosa más aburrida que un partido de pretemporada, uno de postemporada. Como el Racing-Tarazona, sin ir más lejos. En verano, de lo malo, malo, el aficionado se encuentra con una pasarela en la que le van presentando a los nuevos fichajes, que siempre ilusionan (sobre todo si llegan de muy lejos), mientras que en estos duelos, a liga pasada, en los que no hay nada en juego, queda muy poco por ver. Pues todavía quedan dos más como este.

Solabarrieta tuvo el detalle con Iván Crespo de devolverle la titularidad de la que le había despojado tras el fiasco frente al Real Unión. Debe ser que el de Ondarroa debe intuir que la próxima temporada el capitán será otro y quiere que se despida en el césped. Buen detalle. El resto fue el once tipo de los últimos dos meses, con la entrada de Martín Solar por el lesionado Riki. El Tarazona, en cambio, modificó su dibujo habitual, 3-4-3 en ataque, 5-4-1 en defensa, con la intención de dejar sin espacios por dentro a Pablo Torre y a Martín Solar.

El partido empezó con un par de balones regalados por Matic que propiciaron sendos acercamientos de los aragoneses hacia el área de Iván Crespo, que resolvió con solvencia. En cuanto el croata dejó de intentar filtrar pases a los mediapuntas y dio el balón a Íñigo, el partido se serenó. Mucho. Hasta el bostezo, en muchos momentos. El Tarazona fue reculando, ordenados y juntos, eso sí, y el Racing iba mirando a los ojos a Cacharrón. Sin brillo, casi por la fuerza de la gravedad, fueron llegando ocasiones. Una de Soko cerca de la escuadra, dos de Martín Solar, una, la más franca, de Cedric que, lastimosamente, le cayó en la pierna derecha... El único sobresalto serio del primer tiempo fue una lesión de Soko en su rodilla derecha.

La noticia del ascenso del filial llegó en el descanso del Racing-Tarazona.

En el descanso hubo otro, este muy positivo para los verdiblancos, ya que desde Tanos llegó la noticia de que el filial, el Rayo Cantabria, acababa de ascender a Segunda División RFEF. Se lo debían oler los dirigentes racinguistas, que acudieron a Santa Ana a acompañar a los chavales en vez de estar con el primer equipo. En esta ocasión estaba más que justificada la decisión de Alfredo Pérez y Pedro Ortiz.

La segunda mitad arrancó con recolocación de los peones de David Navarro, que recuperó su habitual 4-4-2 en rombo, y tuvo la fortuna de que en la primera acción de Leo Ramírez, recién ingresado en el campo, soltó un zurdazo desde 30 metros que se acercó al palo izquierdo de Iván Crespo, que pareció que podría haber hecho algo más. 0-1 y toda la segunda parte por delante. Dio igual, el Racing estuvo peor que en la primera mitad, los cambios tampoco mejoraron nada y, además, en el último cuarto de hora jugó con uno menos por la lesión de Álvaro Traver. Hubo algún acercamiento, un buen tiro de Pablo Torre al palo largo que sacó de manera brillante la manopla de Cacharrón..., demasiado poco. Probablemente, a peso, lo más justo hubiera sido un empate, a cero, pero al final se llevaron los puntos los que más ilusión les hacía ganar.

Traver dejó el campo lesionado en su tobillo izquierdo.