ESPANYOL

El largo camino de Pol Lozano

El mediocentro mira la explosión de Pedrosa y Puado en su tercer año en el primer equipo, a la espera de tener más minutos en esta recta final de curso.

Pol Lozano.
Gorka Leiza

El salto del filial al primer equipo es un salto al vacío, una mezcla de fuerza mental, fe e incluso de cuyunturas del propio club, en este caso del Espanyol. Por eso mismo, jugadores como Aarón Martín o Eric Bailly apenas necesitaron rodaje, otros como Joan Jordán emigraron sin tener oportunidades y hay jugadores pacientes, como Javi Puado, quien ahora se ha convertido en una de las piezas claves del equipo y en el icono del futuro. Pol Lozano, que vive su segunda campaña en el primer equipo, quiere fijarse en el ejemplo del delantero barcelonés.

Los casos de Puado o de Pedrosa ayudan a Lozano, que esta campaña tampoco ha conseguido ganarse un sitio en la alineación, no ha sido titular en LaLiga SmartBank y sus aparicines son discontinuas y mínimas. Puado jugó 608 minutos su primera campaña, la 2018-19, con Joan Francecs Ferrer, Rubi, en el banquillo. La Copa del Rey fue la vía de escape para al canterano. Más difícil fue la temporada 2019-20. Abandonó el club en noviembre con solo 125 minutos jugados. Pero su cesión al Zaragoza, donde jugó 1754 con grandes números, le catapultó. Ahora, con 2.118 minutos, es el séptimo jugador que más participa.

La línea ascendente de Pedrosa es similar. El lateral izquierdo empezó con 1.080 minutos su primer curso (2018-19), para sumar 1.356 el curso pasado y alcanzar los 1980 minutos en el actual. Pedrosa está cumpliendo con las expectativas que generó en sus primeros partidos después de superar malos momentos y un segundo año complicado, como le ocurre a Pol Lozano, que incluso está disputando menos minutos. El curso anterior, gracias a la Europa League, el mediocentro disputó 749 minutos. Ahora solamente lleva 352, aunque espera poder acabar el curso con cifras similares a las del pasado.

"Estamos en el mejor momento de la temporada, pero sabemos que queda mucho camino por recorrer. Vamos por la buena línea", comentó el mediocentro. "La temporada es muy larga, hay etapas, intentaremos alargar este momento. Ya pensamos en el Leganés y queremos que llegue ya el partido. En la primera vuelta ese partido nos hizo daño, tenemos ganas". Así afronta el futuro el futbolista, que ha ganado en experiencia y cuya fisonomía, a sus 21 años, sigue en evolución. Un proceso lento, un largo camino en ocasiones por el desierto, pero que suele premiar a los pacientes.