Las Palmas

La eterna pesadilla de Enzo Loiodice

Lleva sin jugar desde el 13 de diciembre. Esta tarde se confirmó que sus persistentes problemas de pubis le llevarán al quirófano en Francia este viernes.

La eterna pesadilla de Enzo Loiodice
Carlos Diaz-Recio DIARIO AS

Definitivamente, Pepe Mel no podrá contar con Enzo Loiodice en lo que resta de temporada. Quién sabe si volverá ser su entrenador, toda vez que su posible renovación es hoy una incógnita. Ocurre que hace unos minutos se confirmó que los problemas de pubis que arrastra el centrocampista galo desde hace meses no tienen más solución que pasar por el quirófano.

Loiodice, quien firmara el pasado verano un contrato de tres temporadas con Las Palmas, jugó su último partido el pasado 13 de diciembre, cuando el Alcorcón visitó el Estadio Gran Canaria (0-0). Ya arrastraba molestias en la zona que será operada dentro de tres días, por lo que aquel día fue sustituido por Fabio en el descanso.

Desde entonces, el mediocentro francés, internacional Sub-21, está fuera de los planes de Pepe Mel, para quien era un fijo. De hecho, antes de caer en combate hace casi cuatro meses pudo acumular intervenciones 15 partidos de liga, siempre como titular (curiosamente fue sustituido en todos menos en uno), y 991 minutos sobre el césped. Marcó además un gol, el que le valió el empate a su equipo en Lugo (1-1).

Loiodice ha estado tratándose en su país, lejos de los servicios médicos de Las Palmas, patrón que han seguido algunos compañeros en determinadas ocasiones.

Para tratar la osteopatía de pubis/ tendinopatía del aductor derecho que sufre, como hoy confirmó el club, siguió un tratamiento conservador de inexistentes resultados, lo que conlleva que el futbolista deba ser operado. La intervención tendrá lugar este viernes en París “por expreso deseo del jugador”, y posteriormente podría continuar su recuperación en Gran Canaria. Su eterna pesadilla le impedirá jugar en lo que resta de temporada, por lo que se le espera en buenas condiciones de cara a la próxima pretemporada.