ALMERÍA 1 - LEGANÉS 1

López Toca y Sagués Oskoz la lían en el Almería-Leganés

El dúo arbitral protagonizó media decena de acciones polémicas: una roja que no era a Rubén Pérez, dos penaltis al limbo para el Almería y el que dio el empate al Leganés en el 99’.

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López Toca (en el césped) y Sagués Oskoz (en el VAR) protagonizaron uno de los arbitrajes más movidos en lo que llevamos de temporada en Segunda División. Aconteció en el empate a uno entre Almería y Leganés. Las decisiones arbitrales condicionaron un encuentro que se resolvió en el minuto 99’ con un gol de penalti de Juan Muñoz para el Leganés. Fue el epílogo a una tarde de locos.

El partido comenzó con la expulsión rigurosa a Rubén Pérez. Una entrada en un balón dividido con Lazo que terminó en amarilla. Pero Sagués Oskoz avisó a López Toca que podía ser algo más. Se fue a verlo al monitor y decidió rearbitrarla como roja, para rabia de un Lega que protestó hasta la extenuación. En su malestar se le unió Mario Suárez, mediocampista del Rayo, que en Twitter dejó clara su sorpresa. “Se están cargando el fútbol... La entrada de Rúben Pérez no es roja en la vida...”, escribió.

El Leganés resistió y en la segunda parte llegaron las quejas del Almería. Primero, por dos penaltis reclamados a Sadiq. El primero, de Omeruo. El segundo, de Bustinza. Aunque el enfado mayor llegó ya en el añadido. El árbitro había señalado tres minutos más, pero alargó el duelo más aún.

Con 1-0 ya en el marcador (Morlanes marcó en el 92’), en el 95’, Bustinza se fue a por un balón en el área y chocó con Maras. El central serbio, en su intento de despeje, extendió el brazo y dio a Bustinza en la cara. "No hubiera pitado nada, es un choque y es fútbol. No es esa jugada en la que saltas y lanzas el codo porque ves que viene uno. Es Bustinza, de hecho, el que se abalanza al jugador del Almería", dijo Iturralde González, árbitro de AS y Carrusel Deportivo.

El caso es que Sagués Oskoz de nuevo pidió a López toca que se fuera a verlo. Y así lo hizo. Tras la revisión, señaló penalti para indignación local, que reclamaba que no era pena máxima y que el tiempo estaba cumplido. Juan Muñoz marcó desde los once metros el lanzamiento sin tiempo para más. Justo después se pitó el final de un partido marcado por el arbitraje.