ESPANYOL

El Espanyol B consuma un descenso y le amenaza otro

Se quedan los pericos sin opciones matemáticas de militar en Primera División RFEF, y disputarán una nueva liguilla para no sellar el peor curso de su historia.

ESPANYOL B AE PRAT
GORKA LEIZA DIARIO AS

Por desapercibido que esté pasando no deja de ser menos grave. El hecho es que, con su derrota de este pasado domingo ante el Nàstic de Tarragona (2-0), en el Nou Estadi, consuma matemáticamente el Espanyol B un descenso de categoría. Y todavía debe librar otra liguilla en la que más de la mitad de los contendientes acabarán cayendo otra división más, hasta un territorio inédito en la historia del filial perico.

La reforma de la Segunda División B, que entra en vigor la próxima temporada y que en este curso ha propiciado un sistema complejo de competición, contempla que del octavo al undécimo clasificados de cada grupo caigan directamente a la Segunda RFEF, que a efectos prácticos sería como caer hasta la cuarta división estatal, ya que la próxima campaña tendrá por delante Primera, Segunda y Primera RFEF. El Espanyol es penúltimo y ya no tiene opciones de acabar en la séptima posición, que se sitúa a seis puntos a falta de una sola jornada. “Si ganábamos, cabía una remota posibilidad, pero ahora vamos a jugar por los puestos de descenso e intentaremos recuperar al equipo cuanto antes”, expresaba el técnico, José Aurelio Gay, tras caer en Tarragona.

Se abre ahora un escenario preocupante, ya que los puntos cosechados en esta primera parte de la temporada –18 llevan los pericos– se acumulan para una segunda liguilla de ocho equipos, de los que cinco bajarán a Tercera División, que en pese a su nombre será en lo sucesivo la quinta categoría del fútbol español –el equivalente a la Primera Catalana actual–. Se la jugó el área deportiva del club apostando por una plantilla tremendamente joven, por la formación por encima de los resultados, y corre el riesgo de caer el Espanyol B donde nunca había caído.

Lo positivo, si es que lo hay, es que a partir del próximo fin de semana podrá el conjunto blanquiazul contar con público en la Ciudad Deportiva Dani Jarque. “Será una alegría enorme porque el fútbol sin gente es otro deporte totalmente distinto”, apunta Gay. La primera prueba tendrá como rival al Olot, al que necesita ganar el Espanyol B no solo para acumular puntos sino para no acabar esta primera fase como colista del Grupo 3A, ya que los gerundenses han ido recortando distancias y están a dos puntos.