ESPANYOL-OVIEDO

Ziganda y Moreno, reencuentro en un duelo 'clásico'

Ambos coincidieron, como entrenador y capitán, en la temporada 2009-10 en el Xerez. Ahora, comparten semejanzas y diferencias en los banquillos.

Ziganda y Vicente Moreno, en 2009.
jorge arroyo

La temporada 2009-10 fue inolvidable para Vicente Moreno. Como capitán del Xerez, y después de una trayectoria entre la Segunda B y A, logró debutar en Primera gracias a un ascenso meritorio el curso anterior. Al contrario de la lógica, Esteban Vigo no siguió en el banquillo del equipo gaditano, y fue José Ángel Ziganda el escogido después de unas temporadas exitosas en Osasuna, cuando incluso llegó a disputar una semifinal de la Europa League ante el Sevilla (2007).

Pero el Xerez empezó el campeonato con el pie izquierdo. En zona de descenso, Moreno también desapareció de las alineaciones con el 'Cuco': solamente fue titular en siete de las 17 jornadas que el técnico navarro dirigió al equipo andaluz. Luego llegó su despido y Moreno tuvo más participación. Mientras en aquella campaña Moreno vivió un estreno fugaz en Primera, Ziganda tuvo que reinventarse nuevamente en categorías inferiores hasta que le llegara de nuevo la oportunidad en Primera con el Athletic.

Aunque Espanyol y Oviedo sean dos conjuntos en muchos aspectos en las antípodas, la huella de Ziganda también está presente en Moreno. Los equipos del técnico navarro destacan por su prudencia y buena organización defensiva, algo que se puede ver este curso en el Espanyol. No obstante, y debido a las características de su plantilla, el Oviedo representa esta temporada el clásico conjunto de LaLiga SmartBank, con sus virtudes y defectos.

El Oviedo se puede definir como un equipo que gana los duelos, que elabora poco el juego en campo propio y con un alto acierto en los centros y los remates. Un equipo a la manera de jugar de Ziganda cuando era delantero del Athletic. Así se deduce de sus números. Es el equipo que gana más duelos del campeonato (1.657), el que más goles ha anotado de cabeza (7) y el segundo con más acierto en los centros (24,66%).

Además, es el cuarto en la clasificación de pases largos y el tercer equipo que más balones pierde en campo contrario, con 2.734, una muestra de la poca elaboración y de su juego directo. Como el Espanyol, eso sí, comparte un enemigo común. Con 13 postes es el segundo en esta clasificación después de los blanquiazules (16).