DEPORTIVO

Rayco: "Si al final no soy futbolista, trabajaré en algo relacionado; me apasiona"

Rayco llegó del Fabril en enero y ya es titular indiscutible en el Depor. El canario desprende fuerza: “Los nuevos intentamos dar frescura, ganas y disputa”.

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Rayco, posando para As.
Jesús Sancho fotógrafo

¿Cómo están tras la derrota en A Malata, que llegó después de al fin conseguir ganar un partido?

No es fácil. La semana es complicada, pero hay que mirar hacia adelante, en sumar los tres próximos puntos.

¿Y se hace más largo todo al pasar 15 días hasta el siguiente partido?

Creo que es una ventaja porque podemos preparar el partido ante el Pontevedra con más tiempo. Podremos darle más importancia a lo que tenemos que mejorar.

Esta semana De la Barrera ha insistido mucho en el trabajo defensivo a pesar del déficit de gol que tienen…

Hay que mejorar en todo, en la faceta defensiva y la ofensiva. Tenemos claro que con portería a cero no pierdes y tienes la victoria a un gol. Lo importante es mantener la puerta a cero, los goles llegarán.

En Ferrol no llegaron y además el equipo se vino abajo tras encajar el 1-0.

Estamos teniendo ese problema, esa falta de reacción tras recibir un gol. Eso también hay que trabajarlo, saber recomponernos en un partido. Nos está faltando, pero estoy seguro que lograremos el objetivo.

¿Cómo se remedia ese problema con el gol?

Es verdad que no estamos teniendo esa fortuna de cara a puerta porque estamos generando. Si no generásemos, sería más problema. Pero está claro que tenemos que generar más, así va entrar alguna seguro. Hay que mejorar en ataque, el gol va a llegar.

"Estos tres próximos partidos van a marcar el futuro del club, jugadores, cuerpo técnico y el deportivismo"

Y si lo marca usted, ¿cómo lo celebraría?

Yo soy un tío muy impulsivo. Si meto, a ver qué me sale. Espero meter no uno, unos cuantos.

¿Cuál es el objetivo del Depor, porque ya hay pánico al descenso?

Sabemos que está ahí, pero no pensamos en ello. Pensamos en ganar al Pontevedra y luego hacer los máximos puntos posibles. Tenemos que ganar partidos y luego ya miraremos el resto de resultados. Lo único que queremos es ganar el próximo finde y luego, los otros dos.

La necesidad de ganar no se termina porque los puntos cuentan también para la siguiente fase.

Claro que sí. Los puntos son importantes para la siguiente fase. El Depor es un equipo competitivo y quiere luchar por todo siempre. Estos tres partidos van a marcar nuestro futuro. El del club, jugadores, cuerpo técnico, el deportivismo… Estamos en deuda con la afición y trabajamos para darles alegrías y lo vamos a intentar hasta final de temporada.

Se habla mucho de bloqueo mental y Héctor comentó también que los jugadores tardaron en darse cuanta lo que era Segunda B. Usted viene del Fabril fresco mentalmente. ¿Cómo percibe todo esto?

Los que hemos llegado ahora intentamos darle frescura al equipo, esa capacidad de presión, velocidad, ganas, trabajo, disputa… Venimos de una categoría inferior, pero solo queda adaptarse rápido. Intentamos aportar lo máximo.

¿Ve al vestuario con esa misma alegría y frescura?

El vestuario, hágame caso, está muy unido. Hay buen rollo, somos compañeros y amigos. Es verdad que la situación no ayuda, pero lo intentamos afrontar de la mejor manera posible. Darle alegría para llegar al fin de semana y ganar el partido. A mí me han acogido de forma increíble.

¿Qué necesita el equipo para liberarse?

Necesitamos ganar ya, pero además ganar bien. Hacerlo con esa autoridad que tiene el Deportivo. Fundamentalmente vamos a intentar ganar como sea, pero si logramos hacerlo bien va a ser un golpe sobre la mesa que le dará ese ánimo que necesita el equipo.

En el último partido le tocó jugar de ‘nueve’. ¿Cómo se encuentra ahí?

He jugado en todas las posiciones de ataque y me puedo adaptar a cualquiera. Jugaré donde me necesite el entrenador. Vengo de abajo y vengo a portar donde sea. Intentaré dar el máximo rendimiento posible para el bienestar del equipo.

¿Dónde se encuentra más cómodo, en banda o de delantero?

Siempre había jugado de extremo izquierdo, el año pasado en el Polvorín lo hice por la derecha y ahora estoy de delantero. Por comodidad, me gusta moverme con libertad, aparecer por dentro, por fuera… Pero yo me adapto a lo que se pide.

Hablando del Polvorín, vayamos a su pasado. ¿Qué día supo o decidió que iba a ser futbolista?

Juego al fútbol desde los tres años. Salí de casa, de Las Palmas, con 18 años para irme al Betis B y ahí fue cuando me hice yo esa ilusión. Cuando me dije, a lo mejor puedo vivir de esto. A mi me encanta el fútbol. Veo fútbol día sí y día, también. De hecho, me peleo con mi novia porque no le dejo ver la tele, solo fútbol. Si al final no soy futbolista tengo claro que mi trabajo va a ser algo relacionado con el fútbol, es lo que me apasiona.

Con la escuela de cantera que hay en Canarias, ¿por qué tuvo que salir?

Al final es Sevilla, que no está mal. Me salió esa oportunidad y la cogí. Fue una etapa en la que fui muy feliz. Tanto por la cuidad como por el Betis, que se portaron increíble conmigo. Después me fui formando en otros equipos hasta acabar en este grandísimo club, el Deportivo.

"Acabo contrato este año pero la cuidad me gusta, el club me gusta, la afición me gusta…Estoy encantado"

Y antes del Depor, el filial del Lugo. ¿Cómo le fue?

Más frío que aquí (risas…). Fueron dos años, muy bien. En el segundo año me adapté mejor a la categoría. Después me salió la oportunidad del Fabril y vine encantado. De pequeño veía en mi casa al Depor con mi abuelo y ahora jugar en este club…. Es un privilegio. Estoy encantado.

¿Y qué es para un canario llegar al Fabril y encontrarse con Valerón y Manuel Pablo?

Imagínate... Los tenía como referentes, viéndolos por la televisión cómo trataban la pelota. Me han ayudado y apoyado mucho. Me llevo sus consejos para siempre. Han sido importantes para venir, a lo mejor sin ellos no estaría en el primer equipo. Le agradezco la confianza que han tenido en mí.

¿Nota mucho cambio de Valerón a De la Barrera?

Son dos fanáticos del fútbol y son muy similares, pero al final son diferentes. Cada uno tiene su personalidad. El Flaco es más tranquilo, te transmite el fútbol de una forma diferente. Rubén es más intenso, un carácter más agresivo que te hace meterte en el partido con esa intensidad.

¿Y su futuro, porque acaba contrato en junio?

Sí, tengo hasta final de temporada, pero yo estoy encantado de estar aquí. La cuidad me gusta, el club me gusta, la afición me gusta… Yo voy a dar lo mejor de mí y ya se decidirá, yo estoy encantado.