DEPORTIVO 1- GUIJUELO 0

El Deportivo ya respira

El Deportivo gana gracias a un gol de Lara ocho partidos después. Los coruñeses mejoraron, perdonaron y acabaron sufriendo ante un Guijuelo con diez.

Héctor corre a felicitar a Lara, autor del gol de la victoria.
Jesus Sancho (Sanchofoto) Diario as

Y al octavo partido, el Deportivo resucitó. Al fin una victoria en 2021 después de una larga travesía de siete encuentros sin vencer. Un triunfo que no vale para sacar la calculadora y hacer cuentas, simplemente para recordar lo que es ganar. Para saber lo que es celebrar un gol. Un triunfo que debió ser más amplio por la mejoría y los méritos demostrados, pero en el que acabó sufiendo por su falta de puntería. Todo ante un Guijuelo honrado y trabajador, pero entre lesiones y escasos recursos, se marchó de Riazor un poco más colista a pesar de apretar en la recta final con uno menos. Los laureles del gol fueron para Lara, pero igual de premiados salieron Villares y Rayco, dos jugadores que subieron del filial casi de casualidad y que han traído nuevos aires a un equipo que estaba hundido. Igual de contento debe estar Antonio Couceiro, que se estrenó en el palco de Riazor como presidente con victoria. Todo un alivio, sin duda.

Lo primero que sucedió en el partido fue la revolución de Rubén de la Barrera, y eso que dijo en la previa que no creía en los ataques de entrenador. Debut en liga de Lucho García en la portería, regreso de Bóveda y Héctor a los laterales, y como se esperaba, los jóvenes Villares y Rayco al once. También estaba previsto que repitiese Miku en la delantera, pero como en el Depor no hay día en el que no lo suceda algo, se lesionó en el calentamiento, entrando Lara en su lugar ante los problemas físicos de Keko. Enfrente, también novedades en el once de Chuchi Jorqués, pero más en busca de refresco tras el partido del miércoles en Pontevedra y fiel a sus tres centrales.

Igual de revolucionado empezó el partido, con prisas por todas las partes y problemas para juntar cuatro pases, pero con un Depor intenso que a los nueve minutos dispuso de su primera ocasión. A placer la tuvo Raí, que sin rivales y centrado en el área, mandó a las vacías gradas su remate. Arreón inicial blanquiazul que se fue apagando al cuarto de hora con una constante en ambos bandos: la imprecisión. Y los 26 minutos, tras una buena jugada colectiva, Lara puso fin a 539 minutos de sequía al enganchar un buen remate con la derecha en el punto de penalti. Casualidad o no, el jugador que no iba a ser titular, liberaba la ansiedad blanquiazul, que pudo aumentar la cuenta antes del descanso. Primer tiempo con algunas buenas noticias. La primera, el gol de Lara. La segunda, la profundidad de Héctor desde el lateral izquierdo. La tercera, la frescura de Rayco y Villares. Y la cuarta, que el Guijuelo no remató ni una vez ni a portería, ni a fuera.

La primera duda del segundo acto estaba en el Guijuelo, colista con el marcador en contra y dedicado a que no pasasen demasiadas cosas y viendo como se lesionaban sus dos centrales. Y la primera decisión de Chuchi fue pasar a defensa de cuatro y hacer tres cambios para buscar, al menos, el empate. El partido se tornó embarullado, con un Depor intentando llegar desde la combinación y un Guijuelo intentando poner el balón en el área rival desde casi cualquier sitio. Pero de nuevo las oportunidades fueron locales, con una gran conexión de los ex del Fabril que Rayco remató alto en buena posición primero. Y luego, otra nítida de Raí, que mandó manso fuera. Una producción más que suficiente para sentenciar, pero los problemas con el gol de los coruñeses no son por casualidad. Y así, con mejoría o sin ella, los de Rubén De la Barrera entraron en el tramo final en el alambre. Y tanto, porque Borja Galán evitó el empate en un espectacular despeje de cabeza en plancha en el 81’. Los nervios fueron tantos que el Guijuelo, con diez, acabó encerrando a un Depor que tembló, pero que esta vez ganó.