INGLATERRA

¿Qué pasó con los '7 magníficos' del Tottenham post Bale?

Cuando el Madrid pagó 101 millones de euros por el galés, los Spurs reinvirtieron ese dinero en siete futbolistas: Soldado, Eriksen, Lamela, Paulinho...

Seguro que más de uno ya está tarareando la magnífica banda sonora de Elmer Bernstein. Los cinéfilos más veteranos tendrán en mente a Charles Bronson, Steve McQueen, James Coburn y compañía, los siete magníficos originales. Los más noveles habrán pensado en Denzel Washington, Chris Pratt o Ethan Hawke, en versión de 2016. Sin embargo, a los más futboleros y, sobre todo, aficionados del Tottenham, su memoria les habrá llevado al verano de 2013, cuando Gareth Bale abandonó Londres camino Madrid, dejando 101 millones de euros en las arcas del club que serían reinvertidos en sus 'Magnificent Seven', sus siete magníficos particulares.

Por orden de precio, los protagonistas de esta historia son Roberto Soldado (30 millones de euros, procedente del Valencia), Erik Lamela (30 M€, Roma), Paulinho (20 M€, Corinthians), Christian Eriksen (14 M€, Ajax), Étienne Capoue (11 M€, Toulouse), Vlad Chiriches (9.5 M€, Steaua Bucarest) y Nacer Chadli (8 M€, Twente). La prensa inglesa no tardó en etiquetarlos, por lo coincidente del número y las esperanzas que traían consigo. Ese mercado estival, los Spurs acabaron con un saldo económico positivo, invirtieron 122.5 millones de los 135 ingresados (además de Bale, vendieron a Caulker, Defoe, Dempsey...). Sin embargo, no todos los magníficos corrieron la misma suerte...

Roberto Soldado

El delantero español, ahora uno de los grandes veteranos de LaLiga, venía de mejor temporada realizadora. 30 goles con el Valencia en la 2012-13, 24 de ellos en competición doméstica, le convertían en uno de los arietes más cotizados del continente. Además, con La Roja había disputado la Copa Confederaciones, un gran escaparate. En 'The Sun', que recogen el devenir de los protagonistas de estas líneas, le califican como el fichaje más ilusionante del momento. Sin embargo, 7 goles en 52 partidos de la Premier, con 5 de ellos desde el punto de penalti, no fueron un compañero de viaje suficiente. Si bien en Europa estuvo más acertado, 7 tanto en 15 encuentros, en 2015, el Villarreal le rescataría de la Premier por 16 millones. De Castellón se fue al Fenerbahce y, de ahí, al Granada, donde aporta veteranía y goles, pero no tantos como aquella 2012-13...

Erik Lamela

El heredero de Bale, al menos por dorsal y posición. El argentino apenas tenía 21 años y en Roma se había convertido en un extremo, además de virguero, con olfato goleador, como el galés, como sus 15 goles y 5 asistencias en la 2012-13 demuestran. Como Soldado, nunca ha vuelto a mostrar una puntería similar, pero a diferencia del español, su carrera en Londres ha sido mucho más larga. De hecho, es el 'last man standing' (último hombre de pie) de los siete, pues todavía sigue luciendo el '11' Spur. De hecho, ello ha obligado a Bale, en su regreso, a vestir un '9' poco habitual para un extremo. 231 partidos, 36 tantos, 46 asistencias como bagaje y un golazo de rabona desde el balcón del área, a casi 20 metros, contra el Asteras en la Europa League de 2014 como highlight de su carrera.

Paulinho

El Frank Lampard brasileño fue la etiqueta con la que Paulinho llegó White Hart Lane, por entonces estadio del Tottenham. Evidentemente, el centrocampista no llenó el traje de la leyenda del Chelsea, pero sirve para describir su estilo de juego. A punto de cumplir 25 años, el por entonces jugador de Corinthians estaba más que preparado para dar el salto al viejo continente y su buena actuación en la Copa Confederaciones le sirvió de trampolín. Todo comenzó cargado de luces y fue importante en su primera campaña en la Premier, sin embargo, poco a poco perdió preponderancia hasta que, dos años después de su aterrizaje, hizo las maletas para convertirse en leyenda del Guangzhou Evergrande. Desde entonces, solamente su paso por el Barça en la 2017-18, el cual se puede calificar de exitoso, le ha apartado de una Superliga china donde sigue mostrando su llegada (75 goles en 176 partidos). Pero, eso sí, en una competición alejada de los focos y el nivel de la Premier.

Christian Eriksen

Sin duda, el fichaje más exitoso de ese verano. Una auténtica ganga por precio pagado y rendimiento mostrado. El danés llevaba tiempo demostrando que la Eredivisie se le quedaba pequeña y no tardó en convertirse en un centrocampista capital para el Tottenham. Uno de los mayores productores de fútbol de la Premier, vivió su etapa más brillante a las órdenes de Mauricio Pochettino, pero su deseo por probar nuevas experiencias le hizo partir en enero de 2020 a Milan. En el Inter no ha logrado encajar y se ha rumoreado su vuelta a la Premier para tratar de resucitar futbolísticamente. De momento, sigue en el Giuseppe Meazza. En el Tottenham seguro que le abrirían las puertas. Al menos como agradecimiento por sus servicios prestados (69 goles, 89 asistencias en 305 partidos).

Étienne Capoue

Muy poco recorrido el del francés en el Tottenham. 'Posiblemente, el jugador más olvidable de los siete', indica 'The Sun'. Llegado para dar descanso a Moussa Dembélé, a pesar de no desentonar cuando Tim Sherwood, André Villas-Boas o Mauricio Pochettino apostaron por él, una lesión cuando era titular con el argentino le hizo perder el paso definitivamente. En 2015, el Watford le hizo suyo y le convirtió en uno de sus futbolistas capitales. Sin embargo, el descenso a Championship le colocó en el mercado y, en enero de este año, el Villarreal le ha sumado a su causa. Poco a poco, el pivote se abre hueco con Emery.

Vlad Chiriches

Otro jugador que duró solamente dos temporadas en el Tottenham. El central rumano vino acompañado de mucha ilusión por parte de la hinchada Spur, que le veían como un tesoro oculto y un gran acierto de la dirección deportiva, como recuerda el citado medio. Chiriches era un defensa técnico, con buen pie y que se caracterizaba por sacar el balón jugado con facilidad. Sin embargo, a la hora de defender fue tachado de 'blando' y ello supuso la concesión de algún que otro gol al rival. Nunca se ganó el puesto de indiscutible y el Nápoles le llevó a la Serie A en 2015, donde todavía sigue, ahora en las filas del Sassuolo.

Nacer Chadli

Llegado como tapado y convertido en un rotundo éxito calidad-precio. Hasta su marcha al West Brom en 2016, el extremo logró ser importante en el equipo, principalmente en los comienzos de Pochettino, con quien sería indiscutible en la 2014-15, llegando a firmar 13 goles. Tras abandonar la Premier, pasó por Mónaco y Anderlecht antes de acabar en el Basaksehir turco, donde, cuando las lesiones se lo permiten, es uno de los futbolistas más importantes. En tanto que con Bélgica ha logrado disputar los mundiales de 2014 y 2018 y sigue formando parte de los elegidos por Roberto Martínez en las últimas convocatorias.