VALENCIA

La Juventus no olvida a Uros Racic

El futbolista recibió la llamada del club italiano la semana pasada, pero su mente está en Valencia y con Javi Gracia de quien considera está aprendiendo mucho.

La Juventus no olvida a Uros Racic
ALBERTO IRANZO DIARIO AS

Uros Racic está de moda en el Valencia. El futbolista serbio está creciendo de manera constante y sus últimas actuaciones han sido clave para el equipo ya que tanto él como Carlos Soler han logrado estabilizar el timón del barco valencianista. El buen nivel de Uros no ha pasado desapercibido en Valencia, pero tampoco en el continente europeo que ya ha llamado a su puerta.

Y es que el futbolista ha recibido el interés de la Juventus de Turín para incorporarse a sus filas en este mercado invernal. Racic recibió la llamada de los italianos hace poco más de una semana ya que estos están en busca de un centrocampista de rotación que complemente a una plantilla en crisis y que está fuera de los puestos Champions en la Serie A.

Ciertamente, la historia de la Juventus con Uros viene de lejos. Los italianos tenían al jugador entre ceja y ceja cuando Pablo Longoria trabajaba en la Juve y con el exponencial crecimiento que está desarrollando el serbio han querido anticiparse e incorporarlo en este mismo mercado de fichajes, más pensando en lo que puede llegar a ser que en lo que quizás sea hoy por hoy.

Sin embargo, la mentalidad del centrocampista es clara: Quiere seguir en el Valencia. Uros está feliz en la capital del Turia bajo la tutela de un Javi Gracia a quien tiene en alta estima por todo lo que está aprendiendo con él. El jugador todavía tiene un amplio margen de crecimiento -tiene 22 años-, y en Valencia es consciente de que va a tener oportunidades y minutos con los que no contaría en la Juventus.

La aportación de Racic será clave en la cita ante Osasuna y aunque ya no siente con tanta fuerza los mareos que sufría hace unas semanas y él mismo ha reconocido en Vcfmedia que ya puede "jugar 90 minutos". Todavía no ha dejado atrás al 100% esos vértigos que padeció y de vez en cuando siente algunos mareos que, con el tiempo, espera que se marchen.