REAL MADRID

Los motivos de Odegaard para querer irse del Real Madrid

El Madrid cambió su idea de estar dos años en la Real Sociedad para darle un protagonismo que hasta ahora no ha tenido a las órdenes de Zidane.

Odegaard quiere marcharse nuevamente cedido. No es un calentón, sino una decisión que lleva meditando varias semanas. Sólo tiene 22 años, aunque es un jugador con la cabeza fría que no se deja llevar por impulsos. Tiene muy claro que lo que está viviendo esta temporada en el Real Madrid es muy diferente a lo que le dijeron el verano pasado.

Minutos

El noruego es el 19º en minutos jugados en la plantilla del Real Madrid (367'). Es cierto que los problemas físicos le han impedido tener regularidad, pero algo se rompió entre Zizou y él tras la derrota contra el Shakhtar en Champions (1 de diciembre). Después de ese tropiezo volvió a caer lesionado, pero tras recuperarse ha estado disponible en seis partidos… en los que sólo ha jugado cinco minutos. Duelos que reclamaban un jugador de sus características (Osasuna, Elche…) y en los que ni siquiera salió a calentar.

Cambio de planes

Esa falta de minutos, obviamente, es el detonante de todo. Aunque lo que Odegaard siente es decepción. No es una pataleta. Comprende perfectamente lo complicado que es tener sitio en el Madrid, sabe la exigencia y la acepta. Precisamente por eso acordó una cesión de dos años en la Real Sociedad. Su primera campaña fue sobresaliente y la idea de todas las partes era que siguiera otro curso más, tal y como estaba hablado. Sin embargo, fue Zidane quien pidió su regreso el pasado verano para reforzar el mediocampo. El noruego aceptó porque le dibujaron un rol importante en la plantilla. Su sueño de triunfar en el Madrid se cumplía por fin.

A Odegaard se le colgó desde demasiado pronto el cartel de estrella. Lo sufrió en su etapa en el Castilla, donde sintió en exceso esa presión. Por eso le costó arrancar en su primera cesión, en el Heerenveen, hasta que recuperó su mejor versión el curso siguiente en el Vitesse. Regresó a España, a la Real, con la confianza en sí mismo plenamente recuperada y con una convicción: la clave está en no precipitarse. Cada etapa debe quemarse al ritmo natural. De ahí su obsesión de quedarse dos años cedido en San Sebastián. Quería regresar con galones, confianza y con un rol importante en la plantilla del Real Madrid. Por eso quería seguir en la Real, aunque todo cambió cuando le prometieron ese rol que él demandaba. Algo que, evidentemente, no se ha cumplido después.

Objetivo a medias

Por último, Odegaard había encontrado un ecosistema perfecto en la Real Sociedad para terminar su formación en la élite antes de regresar el Real Madrid. Sintió que dejaba algo a medias, con esa final de Copa en el horizonte y la plaza en la Europa League que tanto les costó conseguir. Se marchó de San Sebastián con cierta pena por no terminar lo empezado, aunque con la ilusión de cumplir por fin su sueño de ser importante de blanco. Meses después, siente que ni una cosa ni la otra: renunció a los objetivos que tenía con la Real para tener un papel muy secundario en el Madrid. Y, con todos estos ingredientes sobre la mesa, el noruego lo tiene claro: quiere volver a salir cedido.