Aritz, seis años latiendo de txuri-urdin

El defensa de Beasain debutó con el primer equipo de la Real un 17 de enero de 2015: "Estoy orgulloso de lo que he hecho hasta ahora".

Aritz, seis años latiendo de txuri-urdin
AMAIA ZABALO DIARIO AS

El 17 de enero de 2015, Aritz Elustondo daba sus primeros pasos como jugador de la Real Sociedad al más alto nivel. Fue contra el Rayo Vallecano con David Moyes en el banquillo (derrota por 0-1). Entonces era inimaginable pensar en la importancia que el defensa de Beasain ha adquirido en el primer equipo txuri-urdin. Dentro y fuera del campo. Es el baluarte defensivo del equipo de Imanol Alguacil, aportando seguridad tanto de lateral derecho como de central. Y es uno de los jugadores con más peso dentro del vestuario, siendo uno de los animadores, de los que da buen rollo y más bromas gasta. De hecho, es quien pone los motes a sus compañeros de equipo con muy buen sentido del humor, incluso a sí mismo. De central se hace llamar el ‘Kaiser de Beasain’, y de lateral se ha puesto el mote del ‘Cafú de Beasain’. No deja pasar la ocasión para gastar bromas en el vestuario, porque Aritz Elustondo es feliz en la Real, el equipo del que primero fue aficionado y ahora es jugador, el escudo que lleva en el corazón y que se toca cada vez que marca algún gol.

Son ya seis años como futbolista del primer equipo de la Real. Y en un día señalado, cuando celebra su recuperación para aportar en la Copa del Rey, recuerda sus inicios con Moyes en el banquillo, "Siempre se te viene a la mente tu primer día con esa camiseta, en el campo, sabiendo lo que representas. Fue en enero y se va a quedar marcado para toda mi vida, estoy orgulloso de todo lo que he hecho hasta ahora y de lo que he podido ayudar a este club". Aritz Elustondo siempre estará también marcado por la foto en la que aparece celebrando en Riazor como un seguidor más la última clasificación de la Real para la Champions League. "Ese año estaba cedido en el equipo de mi pueblo, en el Beasain. Tuve la opción de viajar a Riazor con mi hermano y su cuadrilla porque tenía libre ese fin de semana y era un partido que me apetecía ir a verlo. Con la edad que tenía era difícil poder ir a todos los partidos de la Real y encima fuera de casa. Al final me metí un poco en el ambiente aun sabiendo que alguno te podía llegar a conocer, pero me daba igual, estaba disfrutando y además fue una tarde perfecta porque la Real consiguió el objetivo. Fui un poco protagonista de esa foto pero no me arrepiento de nada. Siempre se ha visto que siento los colores, bien como aficionado, bien como jugador del primer equipo”.

Hablando de afición, Aritz reconoce que echa mucho de menos a sus aficionados en las gradas del Reale Arena. "Se les echa mucho en falta. Está siendo un año muy difícil porque no sentimos su calor en el campo. Se nota que el estadio vacío no es nada. Habíamos empezado una aventura nueva que era estar en el campo nuevo, con ellos, con la grada de la afición animando en todo momento y se echa muchísimo de menos eso. Esperemos que poco a poco entre la gente. Sabemos que estamos pasando por un momento muy complicado, pero estamos con ganas de que empiece esa normalidad para que vuelva la gente porque si no, no somos nada. Queremos celebrar muchas cosas con ellos", sentencia.