ATLÉTICO - ELCHE

Morente, el líder del vestuario del filial que le gustaba al Cholo

El atacante del Elche pasó por el Atlético B y siempre se fijó en Carrasco. Ahora, es la principal baza franjiverde para buscar la campanada en el Wanda.

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Morente, el líder del vestuario del filial que le gustaba al Cholo
DIARIO AS

Tete Morente (La Línea de la Concepción, 1996) vive sus mejores días como futbolista. El atacante está siendo clave en los planes de Almirón. Es un fijo en las alineaciones del Elche y está disfrutando de su primera experiencia en la máxima categoría. Pero no todo han sido flores en el camino de Morente. El extremo pasó momentos complicados y se llevó varias decepciones, sobre todo cuando se le cerraron las puertas del Atlético.

Morente aterrizó por el Manzanares tras ser descartado por el Villarreal por bajito. El extremo no se rindió y pronto se hizo un nombre en las categorías inferiores del Atlético. Pasó por el Juvenil y por el filial. Su nombre estaba señalado en rojo como una de las jóvenes promesas y candidato al primer equipo, pero un mal año en el Atlético B le pasó factura.

Morente disfrutó al máximo su etapa como rojiblanco, antes de emprender nuevos retos en el Atlético Baleares, Nàstic, Lugo y Málaga. El extremo andaluz era un fijo en los entrenamientos del primer equipo, con el Cholo al frente de los mandos. Morente formaba parte de esa expedición que cada día utilizaba Simeone para completar las sesiones, a modo de 'sparring'.

Tete le sacaba el máximo partido a los entrenamientos con Torres, Griezmann, Diego Costa, Carrasco y compañía. El belga era su referente. "Siempre me fijaba en él y encima ese año iba como un tiro", confiesa a AS el propio jugador. "Tete tiene ciertas similitudes con Carrasco. Es vertical, desequilibrante y tiene pegada", afirma Rayco, uno de los preparados físicos que tuvo el Atlético en las categorías inferiores y hombre de confianza de Morente en sus años de rojiblanco.

Los informes que tenían el Cholo y el Mono Burgos sobre Tete eran muy buenos. A Simeone le gustaba el carácter del actual jugador del Elche. Sin embargo, Morente nunca terminó de derribar la puerta. Lo que sí hizo el andaluz fue ganarse el respeto y el cariño del filial, donde era un líder. "Era increíble la forma que tenía de contagiar su alegría. Siempre estaba feliz y su forma de hablar, que era muy graciosa, se le pegaba a todos. Todo el equipo hablaba como Tete. Era un chico rebelde, en el buen sentido de la palabra", comenta Rayco.

Morente ha evolucionado mucho en los últimos años. El atacante, según el técnico Óscar Fernández, "se ha organizado mucho defensivamente". Óscar tuvo a Tete una pretemporada en el filial rojiblanco, pero le dio tiempo para descubrir su talento. "Es un chico al que sigo ahora en Primera y que vive un buen momento", sentencia Fernández.