Espanyol-Sporting

Vicente Moreno, el 'Inspector Gadget' del Espanyol

Los hombres de que entran desde el banquillo, con Wu Lei y Puado a la cabeza, vuelven a solucionar el partido

Vicente Moreno, el 'Inspector Gadget' del Espanyol
Alex Caparros Getty Images

Soluciones. Otro partido atascado del equipo y otro partido que resuelven los hombres del banquillo. Si ante el Cartagena fue Melamed hoy fue Wu Lei, con la inestimable colaboración de Puado en ambos casos. Ante el Sporting con un punto de fortuna, pues la asistencia de gol a Wu Lei fue, en realidad, un mal control del delantero español. Y sí, evidentemente hay un mérito para Vicente Moreno, que elige las piezas correctas, pero también una ventaja competitiva grande frente a los rivales: la plantilla del Espanyol permite al técnico disfrazarse de Inspector Gadget, disponiendo de una multitud de recursos a su alcance para solucionar cualquier situación por complicada que parezca. Ante el Sporting lo volvió a demostrar.

Desquiciado. La jugada final del partido, cuanto menos polémica, acabó con la paciencia de Babin. El árbitro no pitó penalti, el central fue obligado a retirarse del campo y el Espanyol sentenció el choque a la contra. El enfado del francés fue de tal calibre que por poco llegó a las manos con los médicos del Sporting, que trataban de contenerle para que no acabara expulsado. Era la viva imagen de una persona furiosa.

De vuelta. Regresó David Gallego al que fue su estadio con otro equipo, un aspecto ligeramente distinto y un plan completamente diferente. Gallego, y por ende el Sporting, renunciaron a las ideas de juego que el técnico intentó implantar sin éxito en el banquillo blanquiazul. Poca voluntad tuvo el equipo asturiano de mantener el balón y ninguna de dirigir el partido, sin que ello signifique que fuera claramente superado. Gallego planteó un bloque bajo con dos líneas de cuatro que le planteó muchos problemas al ataque blanquiazul. Una propuesta que muy cerca estuvo de tener premio.

Gesto. Pese a que Gallego no saliera del Espanyol de la mejor manera posible, ello no impide que el técnico mantenga buena relación con algunos miembros de la plantilla blanquiazul. Especialmente con los jóvenes y de la cantera, pues Gallego también dirigió al filial perico. Melamed, al ser sustituido, se abrazó cariñosamente con él. Al fin y al cabo, fue quien le hizo debutar en el primer equipo.

Dobles parejas. La baja de última hora de Cabrera obligó a Vicente Moreno a mover piezas en el once, alineado de salida a dos parejas inéditas. La primera la de centrales, Lluís y David, que no tuvieron demasiados problemas para contener a un Sporting que no rondó la portería de Diego López. La otra, en el doble pivote: Darder y Keidi Bare compartieron sala de máquinas en un equipo que no encontró las soluciones al entramado defensivo del Sporting. Sobre todo en la primera parte, el Espanyol abusó de los disparos lejanos incapaz de desajustar la defensa del Sporting. El esfuerzo de Darder, eso sí, tuvo premio.

Primera de muchas. Ávido de nuevos ídolos desde la marcha de Gerard al Villarreal, el aficionado perico tiene muchas esperanzas puestas en Nico Melamed. El joven futbolista estrenó titularidad y, aunque sin la determinación de otros partidos, tuvo un papel destacado. Bien por Vicente Moreno, que no solo apostó por el joven de inicio (al final fue quien le solucionó la papeleta entre semana) sino que no lo sacó del césped en el primer cambio. Confianza y minutos, junto con el talento y el trabajo de Melamed, son una receta de éxito.

Recibimiento. Llegó el Espanyol a Cornellà-el Prat entre calles desiertas, pero sintiendo, esta vez de forma literal, el aliento de la afición. Unas decenas de miembros de 'La Curva’ recibieron al autobús del equipo entre bengalas, cánticos y banderas. También con mascarillas y distancia de seguridad, llegando las medidas sanitarias hasta uno de los últimos reductos de la irracionalidad: la pasión por el fútbol