BARCELONA

El Barça se desmorona: el peor inicio desde 1987

Nunca, desde que se instauró la Liga de tres puntos en 1995, los blaugrana habían arrojado números tan nefastos en las diez primeras jornadas.

Con la derrota este sábado ante el Cádiz (2-1), el Barcelona de Koeman escenificó el peor inicio de Liga desde que se implantara la puntuación de tres puntos en la temporada 1995/96. Nunca hasta ahora, en las primeras diez jornadas, los blaugrana habían sumado un balance tan paupérrimo de resultados, con cuatro victorias, dos empates y cuatro derrotas, sumando un total de 14 puntos.

Contrasta este inicio tan decepcionante en la competición doméstica -está a 12 puntos del Atlético de Madrid- con su paseo militar en la Champions, donde es el único equipo de la competición que ha conseguido hacer pleno de victorias, cinco de cinco.

Sin embargo, su recorrido en LaLiga está siendo tan titubeante como errático. La derrota ante el Cádiz, con un segundo gol que ha levantado todos los fantasmas de Anfield de golpe, ejemplifica sin duda la espinosa situación que está atravesando el equipo, que ha dejado escapar ya la friolera de 16 puntos por el camino.

El conjunto gaditano se une de esta manera al Getafe (1-0), Real Madrid (1-3) y Atlético de Madrid (1-0), como verdugos de este Barça. Otros, como el Sevilla (1-1) y el Alavés (1-1), también supieron pintarle la cara a los blaugrana.

De hecho, con números en mano, y si hiciéramos traslación del sistema de puntuación de tres puntos desde que empezó la Liga, habría que remontarse a la temporada 1987/88 para ver un inicio peor del Barça. En aquella campaña, en las primeras diez jornadas, el equipo habría sumado 13 puntos, con cuatro victorias, un empate y cinco derrotas. Este inicio tan desolador no dejó indiferente a nadie en el club: el presidente Josep Lluís Núñez destituyó a Terry Venables tras las primeras cuatro jornadas -sumaban una victoria y tres derrotas- para reemplazarlo por Luis Aragonés, que tampoco pudo levantar el vuelo mucho más, acabando la competición en la sexta plaza.

Evidentemente el contexto esta temporada es muy diferente al de aquel año. El puesto de Koeman no peligra en ningún caso, al menos hasta el 30 de junio del 2021. Primero, porque la Junta Gestora no tiene potestad para tomar una decisión de este calado, a menos que Carles Tusquets diga lo contrario, y segundo, porque en el club se prioriza más los temas económicos que deportivos, considerando este curso como poco más que de transición.

Lo que sí parece claro es que la apuesta por el técnico holandés tendrá un recorrido corto cuando llegue el nuevo presidente, ya que para liderar un nuevo proyecto, que ilusione al barcelonismo, no parece que Koeman sea el candidato más idóneo o el que despierte mayor unanimidad entre el socio.