HUESCA-SEVILLA

Aprobados y suspensos del Sevilla: En Nesyri aprovecha su gasolina

El Sevilla vuelve a ganar un partido en los minutos finales del partido gracias a los cambios de Lopetegui, que acertó en todo en la segunda mitad

Aprobados y suspensos del Sevilla: En Nesyri aprovecha su gasolina
Eric Alonso Getty Images

Julen Lopetegui optó por solucionar sus problemas en el flanco izquierdo de la defensa dando entrada a un central, Rekik, para que hiciera las veces de lateral. Además, dejó a Rakitic en el banquillo de inicio mientras que repitió el ataque titular que ya alineó ante el Krasnodar. Sin embargo, la clave de la victoria no estuvo tanto en el once titular sino en el acierto del técnico vasco en los cambios.

Vaclik: Tras provocar que todos los sevillistas tuvieran las carnes abiertas por un salto de la rana tras un córner digno de El Cordobés padre, después no tuvo el más mínimo trabajo. Su primera portería a cero de la temporada. Enhorabuena. Ya era hora.

Navas: Pues lo de siempre. Pocos problemas defensivos y muchos quebraderos de cabeza a la defensa rival. Aburre decir que siempre está bien.

Koundé: Sobrado atrás y solvente con el balón en los pies.

Diego Carlos: Le costó agarrarse al partido pero acabó por cogerle el aire

Rekik: No es lateral y se notaba a leguas, tanto que el Huesca le dejó que subiera todo lo que quisiera. Y lo hizo, hasta que soltó una coz a un rival, vio la amarilla y optó por quedarse quietecito defendiendo su flanco.

Fernando: Lo más importante es que no vio la amarilla que le hubiera privado de jugar la próxima jornada ante el Real Madrid. Por lo demás, le pasa lo mismo que a Navas: aburre decir que siempre está bien y se hace pesado recordar que hay quien cobra como director deportivo y ni supiera que estaba jugando en Turquía muerto de risa.

Jordán: Era un partido de picar piedra en el centro del campo y tener una elevada clarividencia con el balón. Cumplió con lo primero, no con lo segundo.

Óliver: Empezó asociándose con Munir y acabó siendo cambiado desesperado. No era su día.

Ocampos: De que le pitaran los oídos por lo que todos los sevillistas le dijeron a él y a sus ancestros tras fallar un mano a mano tirando al muñeco, a sacarse de la manga la jugada del gol de la victoria. Ocampos, ni más ni menos.

De Jong: Se partió la cara pero no se puso ni una vez de gol. Algo que no es ni mucho menos la primera vez, pero menos la última.

Munir: Ejerció más de organizador que de delantero, que es lo que realmente es. Y el asunto es muy claro. Donde de verdad funciona es como segundo punta y no en la izquierda, así que o se le aprovecha en su sitio o se le pierde en otras cosas. Pese a todo, se buscó él solito una ocasión clarísima tras un córner.

CAMBIOS

Rakitic: Le dio criterio y aire al centro del campo.

Aleix Vidal: El Huesca no detectó la debilidad de su zona de acción. Mejor para el Sevilla.

En Nesyri: Salió, tocó un balón y marcó el gol de la victoria. De Lola Flores se decía que ni cantaba ni bailaba, pero no había que perdérsela. Pues de En Nesyri habrá que decir más o menos lo mismo, pero que no para de marcar.

Óscar: Piernas frescas cuando el partido lo necesitaba.

Gudelj: Iba a entrar Idrissi, marcó el Sevilla y Lopetegui optó por la solución conservadora para meterlo a él. Eso ya es invocar al gafe. Sin embargo, lo de tener el balón controlado a falta de medio minuto para el final e intenar el gol de su vida con un disparo desde donde Cristo dio las tres voces, regalando una ocasión absurda al rival, es para que alguien le cante las cuarenta en el vestuario.