REAL MADRID

Rodrygo es Mr. Champions

El brasileño certificó el triunfo del Real Madrid en San Siro con el 0-2, en el que es su sexto gol en nueve partidos de la competición continental.

Rodrygo campa por la Champions con paso firme, incluso aunque Zidane le relegue a un papel de revulsivo desde el banquillo. Sucedió ante el Inter en Valdebebas y volvió a pasar en San Siro, donde el brasileño mandó el primer balón que tocó al fondo de la portería de Handanovic, tras centro estupendo de Lucas Vázquez, de palo a palo. Había ingresado en el campo segundos antes, en lugar de un Mariano al que le faltó inspiración y le sobraron ganas.

Guion muy similar al del Madrid-Inter, en el que Rodrygo marcó la diferencia con el equipo blanco apurado, tras haber dejado escapar una ventaja doble. Entonces, el ex del Santos mostró maneras de nueve: control perfecto tras pase tenso de Vinicius y misil a la red. En Milán, lo hizo más fácil aún: voleón con la derecha, llegando desde atrás, pese a la presencia de Achraf a su vera (la UEFA le adjudicó el gol al hispano-marroquí en propia puerta, pese a que el remate se dirigía a portería igualmente).

Rodrygo y la Champions, historia de amor

Otra muesca en la Champions para Rodrygo, al que los focos de la gran competición del fútbol mundial no le deslumbran, sino que le iluminan: son seis goles en nueve apariciones, números de leyenda incipiente en el club en el que los méritos en la Copa de Europa dejan especial huella y refuerzan la apuesta blanca, 40 millones mediante, para sacar a un juvenil del campeonato brasileño. Al hat-trick con el que castigó al Galatasaray y su voleón en Brujas el curso pasado ha añadido ya dos tantos esta campaña, frente al otro grandullón del Grupo B.

Rodrygo, marcando ante el Inter.

Rodrygo también siente esa conexión, que le eleva de blanco en Europa: “Tengo cierta estrella y cariño por esta competición. Siempre hago goles o doy asistencias... Espero poder seguir jugando así”. Y un aviso a navegantes para Zidane, que sólo le ha dado dos titularidades este curso cuando el pasado, a la mínima, confiaba en él para el flanco derecho del ataque. Rodrygo, a la espera de regularidad y confianza, construye su camino a mazazos en Europa.