RACING | PATRICK SOKO

"Yo tengo que trabajar el triple de lo que trabajan los demás"

El extremo camerunés, único jugador de campo que aun no ha debutado asegura estar "más listo y preparado que nunca y solo me falta competir"

"Yo tengo que trabajar el triple de lo que trabajan los demás"
Nacho Cubero DIARIO AS

¿Hay mucha diferencia entre el fútbol que juega con sus compañeros y el de México o la República Dominicana?

Yo noto mucha diferencia entre el fútbol mexicano y el de aquí. Sobre todo de intensidad. En todos los sitios hay muchos con técnica, pero en el momento de meter la intensidad a muchos jugadores que les cuesta. En México hay mucha pausa y aquí, en cuanto recuperas ya te quieren hacer daño. Todo el rato corriendo, en movimiento... En los primeros entrenamientos yo me volvía loco, yo quería caminar pero no había tiempo..., era un ritmo muy elevado. Eso al principio, ahorita ya estoy acostumbrado y me siento bien.

En los partidillos se le ve muy rápido, con buena técnica..., pero sufre en defensa...

En México y en Dominicana los entrenadores siempre me pedían que agarrara la pelota y mirara a la portería. Jugaba de extremo y esa es mi fortaleza.

¿Y se lo ha explicado a Rozada?

Él sabe todo. Yo tampoco tengo que decir eso a él, pero hablamos bastante y me ayuda en todos los entrenamientos y él me dice que tenga personalidad con la pelota y vaya adelante. Y cuando fallo algo, me dice qué es lo que tengo que hacer. para mí eso es muy importante.

¿Se ve ya capacitado para competir?

Sí, claro que sí. El entrenado sabe eso, que yo ya estoy más listo y más preparado que nunca. eso es lo que estoy esperando ya: competir.

¿Saben en su ciudad de su aventura en el fútbol español?

Sí. Mi barrio, New Bell, es el mismo de Samuel Etoó, y es muy futbolero y ya mis amigos se preparan para verme por Footters. En México no me podían ver, pero ahora sí que me van a ver. Mi papá, que fue defensa de la selección de Camerún, está muy orgulloso de mí.

¿Firma la famosa frase de Etoó de 'corro como un negro para ganar como un blanco'?

Sí, sí, en alguna de mis publicaciones la he puesto, jajaja. Nosotros los negros, para estar en forma tenemos que hacer el doble que hace el blanco.

¿Ha notado racismo aquí en Santander?

No, ni en México. A mí, gracias Dios, nunca me ha pasado nada de racismo, pero yo sigo la frase de Etoó: yo tengo que trabajar el triple de lo que trabajan los demás.

¿Cómo lleva lo del COVID19?

En Camerún está mejor que aquí, muy tranquilo. A mí no me gusta oír noticias de COVID. Uno dice una cosa, otro otra, que si se va a suspender la liga. Yo soy de no escuchar nada y estar preparado, enfocado en lo que estoy haciendo. Yo sé lo que quiero hacer aquí en el fútbol y tengo que estar preparado.

¿Cómo llega un futbolista camerunés de 17 años al casi desconocido fútbol de la República Dominicana?

Yo estaba jugando en el equipo de mi barrio, en Douala, y estudiando también. Y un día me llama un amigo con el que había jugado en el colegio, pero al que hacía dos años que no veía y no sabía nada de él y él tampoco de mí, y me dice "Patrick, ¿sigues jugando al fútbol? Porque estoy en un equipo de la república dominicana que necesita un delantero y les he hablado de ti". Yo ni había escuchado el nombre de ese país, República Dominicana, pero le dije que sí claro. Luego mi papá no quería dejarme ir, pero mi mamá dijo que sí..., y me fui. Somos una familia muy, muy humilde. No somos pobres, pero tampoco somos ricos.

¿Le ficharon sin saber siquiera si jugaba al fútbol o al voley?

Si, si..., jajaja. No vieron ni un vídeo siquiera los del Cibao Fútbol Club, que era el nombre del equipo. Se fiaron de mi amigo Franck Angong, que ahora juega en el Barça Juvenil.

Pero les fue bien a las dos partes...

Luego sí, porque salimos subcampeones, pero al principio me costó. Yo no había montado nunca en un avión y para llegar a Santo Domingo volé de Camerún a Adís Abeba, en Etiopía, y de allí a Sao Paulo y, luego, de Brasil a Panamá para por fin ir a Santo Domingo y luego cuatro horas en coche. Dos días enteros viajando..., jajaja. Yo quería volverme a mi país nada más llegar. Fue el milagro de mi vida, estar jugando en el equipo de mi barrio y sin hacer nada empezar a jugar en otro país.

¿Y como le ficharon en México?

Con el Cibao salimos subcampeones de Liga y en el segundo año campeones de la Copa Dominicana y campeones del Caribe, de la CONCACAF. Y ahí me vieron los mexicanos. Se acercó mi tutor, Albert Benagues, que es como mi segundo padre, y me dijo que el Atlas de Guadalajara, de la Primera mexicana, me quería hacer una prueba. Estuve una semana a prueba y me ficharon.

Luego pasa también por el Atlante y el Mineros de Zacatecas, en Segunda, y de repente, tras seis meses sin competición, le llama el Racing.., ¿otro milagro?

Fue duro para mí la pandemia. Se paró la liga, estábamos confinados, pero yo seguía preparándome porque sabía que algo mejor está por llegar y no podía quedarme con los brazos cruzados.

¿Sabe como llegó el Racing hasta usted?

Yo creo mucho en Dios, y creo que si estoy en el Racing fue por Dios. Me acuerdo como si fuera ayer. Me llamó Albert Benagues y me dijo que el Racing de Santander estaba interesado en mí. Y yo conocía al Racing porque en mi país se sigue mucho el fútbol de Primera y el Racing tiene mucha historia. Me preguntó qué hacía y yo le dije "¿y me preguntas? haz todo lo posible para ir al Racing".

Un mes estuvo esperando tener la autorización para poder venir a España, ¿no dudó que esta vez le pudiera fallar Dios?

No, no, nunca. Yo sabía que tarde o temprano llegaría. Los papeles son cosas que se resuelven antes o después y seguí trabajando para llegar en forma. Con el favor de Dios estoy aquí. Así es mi vida.

Ya lleva un mes en Cantabria y ahora, tras estar en la residencia del club, se ha instalado en Soto de la Marina. ¿Está a gusto?

Sí, en mi apartamento. Yo tengo carné de conducir de México, pero aquí no vale, así que todos los días me lleva y me trae a los entrenamientos Esteban, el papá de Pablo Torre, que también viven en Soto.

¿Sabe que Esteban Torre también fue futbolista?

Sí. En el coche solo hablamos de fútbol, fútbol y fútbol. Él siempre está pendiente, que tal ha ido el entrenamiento..., esas cosas. Me dice "tienes que meterte al hielo, que es muy importante", nos aconseja y todo eso. Yo una vez le dije que me sentía cansado y me dijo que él me veía muy bien y que no me preocupara... Él sabe mucho de fútbol y nos aconseja. Ya me siento parte de su familia jajaja.