“El final del último partido debe ser el punto de inflexión para cambiar la dinámica”
Rubén Baraja asegura que el empate frente al Girona ha supuesto un aumento de confianza entre los jugadores: “Hemos apostado por una idea y no vamos a cambiar”.


Rubén Baraja, que regresa a la que fue su casa la pasada temporada, señala que el partido contra el Tenerife es especial y que una victoria allí recompensaría a los jugadores y al propio técnico, que reconoce que las numerosas bajas en defensa merman, pero que deben hacer más fuerte al equipo para seguir siendo competitivos: “Para mí es un reto apasionante superar todo este tipo de dificultades”.
—¿Cómo llega el equipo al partido de mañana contra el Tenerife?
—El final del partido frente al Girona nos ha subido la autoestima en cuanto a lo que podemos ser como equipo y que somos capaces de generar cosas. Debe ser para nosotros una subida de confianza, ya que no es fácil hacer dos goles en los últimos minutos. En ese camino también debemos corregir detalles, conceptos y tomas de decisiones que en ocasiones nos están llevando a que el rival con muy poco nos haga gol. Si tienes una semana para trabajar, lógicamente tienes más tiempo y puedes insistir en más cosas, pero como sólo tenemos dos días y tenemos que ir corrigiendo sobre lo que vamos viendo en los partidos, tratamos de incidir en esa información que nos dan los partidos y vamos a Tenerife con la entereza y la confianza de que podemos hacer un buen encuentro y que lo que vimos al final del último partido sea el punto de inflexión para cambiar la dinámica.
—Atienza y Nieto han caído lesionados y viajan a Tenerife con la defensa en cuadro…
—Es una dificultad añadida más. Perdemos otros dos jugadores más. Nieto ya andaba con molestias, el otro día quiso jugar y ahora hay un diagnóstico que dice que tiene una situación en la rodilla que es preocupante y que tiene que parar. Al mal tiempo, buena cara. Al final, todo este tipo de cosas hay que valorarlas con frialdad y todo viene con una explicación razonable de pretemporada corta, equipo que viene de situaciones de mucho estrés de la temporada pasada, mucho partido seguido… Son cosas que pasan cuando estás jugando al límite, como en nuestro caso. Nosotros debemos llevar esto con entereza, tratando de encontrar soluciones dentro de la plantilla, e intentaremos seguir siendo competitivos a pesar de estar mermados, especialmente en la zona defensiva. Eso nos tiene que hacer mentalmente más fuertes, vivir el partido con más concentración y tratar de que ese tipo de cosas nos hagan más fuerte como equipo porque, al final, necesitamos a todos y ahora es el momento de responder y hacerlo como el otro día cuando se lesionó Atienza y entró Francés, con sus cosas buenas de un chaval de 19 años y sabiendo que es un chico con el que hay que trabajar mucho. Y tenemos que superarlo en tres días porque mañana va a ser titular. Para mí es un reto apasionante superar todo este tipo de dificultades. Las acepto como vienen y trato de llevarlo al lado positivo, que es que cuando no tienes efectivos, lógicamente van a florecer otros jugadores que también pueden ser importantes, no sólo en el corto plazo, sino también en el futuro para el club.
—¿Van a entrar Borge y algún otro jugador del filial en la convocatoria?
—Borge venía arrastrando unas molestias en el cuádriceps y desgraciadamente no va a poder estar. La semana que viene sufrió un golpe y no se ha podido recuperar bien. Lógicamente, si estuviera bien, claro que vendría. Sí que va a venir con nosotros Iván Azón, que es un delantero que está trabajando con nosotros desde esta semana porque como la semana que viene vamos a perder a tres jugadores por selecciones, necesitamos tener alternativas también en ataque. Tratamos de hacer las cosas, dentro de las dificultades, con sentido común y con la tranquilidad de saber que son cosas que pueden mermar, pero eso no significa que vayamos a dejar de ser competitivos e intensos. Esta camiseta hay que merecerla y te exige mucho y eso debemos aprovecharlo en positivo. Defendemos un club con mucha historia y con mucha gente detrás, que lo mínimo que nos pide es que dejemos el máximo y no nos rindamos nunca. Es lo que vamos a intentar hacer el domingo, buscar el punto de inflexión ante un equipo que está más o menos en la misma situación que nosotros y que nos va a exigir, como todos.
—¿Qué implica la baja de Nieto? ¿Puede trastocar de alguna manera la forma de sacar el balón desde atrás?
—Nosotros hemos apostado por una idea y no vamos a cambiar. Pensamos que podemos tener continuidad y debemos seguir apostando en lo que queremos porque me da la sensación de que el equipo ha crecido mucho con la pelota, que están creciendo en confianza, que se atreven a hacer más cosas, que somos más profundos, que estamos bien tanto por dentro como por fuera… El otro día que no estábamos encontrando acierto, lo encontramos en esos últimos minutos. Nos vamos a enfrentar al Tenerife, que está un poco como nosotros, y trataremos de llevar el partido a lo que a nosotros nos interesa, que es estar lo más cerca posible de ganar y ser competitivos.
—Al Zaragoza no se le ha visto cerca de la victoria en estos últimos partidos, pero sí que se ha percibido una mejoría frente al Girona y el Mallorca. ¿Ganar sería ese punto de inflexión definitivo?
—Lo de que no hemos estado cerca de ganar es una opinión que tengo respetar, pero si ves los últimos dos o tres partidos, hemos tenido situaciones en las que no hemos podido poner por delante y hemos generado ocho, nueve, diez ocasiones de gol contando el partido del Mallorca. Tratamos de corregir los pequeños detalles que creo que nos están penalizando en exceso, ya que el Girona tuvo tres ocasiones y nos hizo dos goles. Lógicamente, si nos vamos al resultado no podemos estar satisfechos porque tenemos que exigirnos más. Encontrar ese resultado que te dé la victoria nos recompensaría a todos. A los jugadores porque están empujando, quieren, creen y están haciendo un buen trabajo y también a mí, que les empujo, les animo y les hago creer que somos capaces.
—A la conclusión del partido contra el Girona se le vio dialogar con Lalo Arantegui y Barba. ¿Qué le transmitieron?
—Nosotros tenemos comunicación continua en el día a día y el mensaje fue de tristeza por no haber conseguido un mejor resultado, pero sobre todo de tranquilidad y confianza en el proceso, de entender las dificultades que estamos pasando a nivel de lesiones, de la pretemporada que hemos hecho y de los cambios que se han producido. No hay que olvidar que se han ido cinco o seis jugadores de un gran nivel, la mayoría de ellos a Primera División, y han venido otros que están en el proceso de crecer y ser mejores cada día. Vemos futbolistas que están floreciendo y están dando un buen nivel y que lógicamente van a ir a más. Todo este tipo de cosas son las que debemos analizar desde la frialdad. Si nos vamos al resultado y a que el equipo no está en una racha positiva, nadie está contento, pero sí que valoran la actitud, la predisposición, la intensidad y lo que el equipo demuestra. El otro día levantamos un partido contra un muy buen equipo como el Girona y eso nos tiene que hacer crecer y ser nuestro punto de partida y nuestro punto de inflexión, que somos capaces, que podemos hacerlo y que lo vamos a conseguir. Lógicamente, debemos mantener la concentración, ser un equipo muy continuo en los esfuerzos, no cometer errores… Y todo eso ojalá que lo pudiéramos conseguir en ocho o nueve partidos. En ese camino estamos y además lo hacemos de una manera honesta, hablando desde la autocrítica cuando hay que hacerlo. Y cuando hay que defender nuestro trabajo, defenderlo, ya que el equipo está trabajando, quiere y está jugando al límite cada tres días. No podemos trabajar lo que nos gustaría trabajar en cuanto a tiempo, que es lo que te da conceptos y consolidación en cuanto a estilo y lo que quieres, y lo debemos hacer sobre la marcha, sobre lo que vemos en los partidos. Hay determinadas cosas en las que el equipo ha ido mejorando y otras en las que tenemos que seguir mejorando.
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—Usted regresa a la que fue su casa la pasada temporada. ¿A nivel personal es un partido especial?
—Sí, la verdad es que es especial porque nuestra temporada allí fue muy intensa en todos los sentidos. Llegamos en un momento crítico del equipo. El inicio fue muy duro porque el equipo venía sin confianza y de una situación de gran dificultad. Antes de Navidad entramos en zona de descenso y yo creo que en la segunda vuelta fuimos uno de los equipos más competitivos de la categoría. Ayudándonos en el mercado de invierno, conseguimos hacer un equipo muy competitivo, un equipo que encajaba poco, un equipo que era capaz de rentabilizar las ocasiones que tenía. Estuvimos compitiendo hasta los últimos dos o tres partidos por tener opciones de estar en el playoff. Cuando cada partido juegas al límite y tienes el descenso cerca, siempre te une más, que es un poco lo que pudimos vivir el año pasado. Esa intensidad hace que tengas convivencia con la gente que trabaja allí, que es gente espectacular en todos los sentidos. Guardo una grata experiencia de haber estado en Tenerife. Hubo momentos muy bonitos también, cuando todavía había público. Mi experiencia allí fue muy satisfactoria y esperemos que nos traiga suerte volver allí. Esperemos que sea la suerte para el Zaragoza y que a partir de ahí el Tenerife también pueda salir hacia delante y hacer una buena temporada.





