FÚTBOL | DONATO

"Nunca ví un entrenador como Aragonés: de coger por el cuello y salir a hostias, a no pasar nada"

Donato fue el protagonista del canal de Youtube 'Ídolos'. El brasileño repasó sus mejores momentos como futbolistas y desveló sus múltiples anécdotas en sus años de carrera.

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"Nunca ví un entrenador como Aragonés: de coger por el cuello y salir a hostias, a no pasar nada"
PEPE ANDRES DIARIO AS

Donato, a sus 57 años, sigue siendo noticia pese a colgar las botas hace 17 años tras militar en el Atlético de Madrid (1988-93) y el Deportivo (1993-2003). El brasileño vivió el desembarco de Jesús Gil en el Atlético y los mejores años del equipo coruñés. En su larga carrera ha coleccionado un sinfín de anécdotas con personajes ilustres de nuestro fútbol. Luis Aragonés, Djukic, Djalminha, Jesús Gil... . Algunas de ellas las ha contado en el canal de Youtube 'Ídolos'.

La mala situación del Deportivo: "Nunca pensábamos que el Dépor podría bajar tanto. Hay que 'hacer que este equipo vuelva a la élite".

Aterrizaje al Atlético de Jesús Gil: "Jesús Gil siempre me decía que fui el peor negocio que había hecho en su vida al dejarme marchar al Deportivo. Le echó la bronca hasta su madre. Cuando Cerezo me llamó para decirme que me habían vendido, lo primero que hice fue preguntar si lo sabía Miguel Ángel Gil Marín porque siempre decía que nunca me iría mientras él estuviera. Pero resulta que estaba de luna de miel...".

Broncas de Luis Aragonés: "Es el mejor entrenador que he tenido. Transmitía seguridad y siempre defendía a los jugadores. Aprendí mucho con él. Como entrenador y como persona fue un grandísimo amigo. Estábamos jugando un partido de pretemporada y fallé un penalti. Pitaron otro y no lo tiré y me echó una bronca tremenda. '¡Tú deberías tirar el penalti! ¡Tú! Quien no falla el penalti es el cura de mi pueblo porque nunca los tira".

El caracter del 'Sabio de Hortaleza': "Un día perdimos y se enfadó muchísimo. Que no éramos nadie, que no valíamos para nada. Yo le llamé la atención. Le dije que tampoco era así. Antes éramos unos fenómenos y ahora no valíamos para nada. Le eché la bronca y todo el mundo quedó callado. Él me escuchó y no habló nada. Yo me quedé preocupado por la bronca que le había pegado delante de todo el mundo y le fui a pedir perdón. Y él me echó otra bronca: '¡Tú no tienes que pedir perdón, hablaste lo que tenías que hablar! Me gustan los hombres que hablan a la cara'. Tuve 20 entrenadores y nunca vi una persona así. Ese carácter que él tenía. De hablar a la gente: 'Te voy a coger por el cuello, vamos a salir a hostias'. Pero terminaba ahí la cosa y salíamos bien. Si fuera otro, te hacía la cruz y ya jugabas más".

Luis Aragonés y Donato.

¿Simeone o Luis Aragonés?: "Con Luis Aragonés ganamos dos títulos de la Copa del Rey, pero yo creo que Simeone está haciendo un grandísimo trabajo. Yo jugué contra él. Nos pegábamos dentro del campo, teníamos nuestro pique particular dentro del campo".

El día que Simeone llamó 'negro' a Rivaldo: "Simeone daba sus patadas y tenía mala leche. Pisaba, tiraba de los pelos... Como te despistaras, te daba una hostia. Él me daba y yo esperaba mi momento y cuando podía... ¡PUM! Estábamos siempre así. Una vez, fuimos a jugar contra el Atlético de Madrid y cuando salimos a calentar, escuchas decirle a Rivaldo: "¡Negro cabrón, te voy a romper la pierna!". Míralo, antes del partido. Pero estas cosas siempre quedaron ahí. Me tiene un respeto y un cariño y yo también a él".

Piques con Alfaro: "Pablo Alfaro fuera del campo parece una dama, una persona amable, educada y una persona fenomenal, pero dentro del campo el cabrito era duro. Era una defensa muy dura. No perdonaban a nadie. En un partido contra el Sevilla, fui a despejar un balón de cabeza y llevé una hostia en la columna... No conseguí ver la matrícula, pero pensé o fue Pablo Alfaro o Javi Navarro. Le dije a Alfaro te voy a matar y me dijo que no había sido él. Y dije entonces fue Javi Navarro".

Arsenio Iglesias y el penalti de Djukic: "Nadie entiende hasta hoy por qué me quito del partido. Yo lo pasé muy mal. Fui uno de los que no fue a la cena. Intenté motivar al vestuario, pero pasé por la plaza de Cuatro Caminos y estaba llena como si hubiéramos ganado la Liga. Si te digo de verdad, tenía ganas de chocarme con el coche y desaparecer".

El cabezazo de Djalminha a Irureta: "No estoy de acuerdo con la actitud de Djalminha, pero tampoco estoy con la actitud de Irureta. Hay que saber mantener los papeles y la tranquilidad e Irureta era un entrenador que se enfrentaba al jugador. No sabía mantener una discusión. Se ponía nervioso y se encaraba con el jugador. La actitud de Djalminha no está bien, pero un entrenador, tu jefe, te manda a tomar por aquel lugar... ¿y tú qué?".