DEPORTIVO

Keko Gontán: “Para mí el gol es fundamental, sería dar un salto de calidad”

El madrileño, lo mejor del Depor hasta hoy, también habla claro: “A lo mejor se hubiese decido otra cosa con el Málaga si el beneficiado no era el Depor”.

Keko Gontán, posando para As en las instalaciones de Abegondo.
Jesus Sancho (Sanchofoto) Diario as

¿Qué tal la aclimatación al césped artificial?

Todos jugamos en categorías inferiores en hierba artificial, pero de eso hace muchos años. Cambia muchísimo. Esta toma de contacto es muy positiva para acoplarnos a lo que nos espera el domingo y que no nos pase lo del día del amistoso del Bergantiños. Estamos acumulando sensaciones como el bote del balón, cómo rueda… No será Riazor, claro. Pero esta es la categoría y hay que adaptarse.

En esta llegada a la categoría, ya hay muchas críticas al juego del equipo. ¿Cómo se ven desde dentro?

Entiendo que por nombres de jugadores se ha hecho una plantilla muy potente. Incluso podría decir que hasta en Segunda sería una plantilla potente. El club ha hecho una gran apuesta en el aspecto económico y es normal que se exija desde el principio. Desde dentro veo normal que se exija. Nosotros tratamos de adaptarnos a este tipo de circunstancias y hay que aguantar las críticas lo mismo que aguantaremos los halagos cuando lleguen.

¿Por qué cree que el equipo todavía no ha arrancado?

Creo que es el adaptarnos a la categoría, el saber lo que nos esperaba. No lo hemos sabido hasta que han llegado los partidos. El equipo tiene su idea clara, pero no ha logrado ponerla en juego con estos equipos. Nos encontramos cosas que no nos esperábamos. El Salamanca nos jugó con cinco en defensa, metidos atrás… y esperábamos, al margen del sistema, un equipo de tú a tú. Tenemos que tener claro que los rivales van a estar metidos atrás. Nos está faltando un juego alegre, vistoso y con solvencia cuando los partidos sean así.

Pero el Compostela planteó un partido muy distinto. Saliendo desde atrás, con posesión, sin complejos…

Ante el Compostela nos pasó lo contrario. Esperábamos algo parecido al Salamanca y salió un rival atrevido y valiente. Al principio estuvimos descoordinados en la presión y salían con facilidad. Eso nos iba minando mentalmente porque ves que no dominas el partido. Luego nos rehicimos, pero no tuvimos nunca el control del partido. No nos puede volver a pasar porque la competición es muy corta y los puntos hay que sacarlos desde ya. Somos conscientes de ello.

¿Qué esperan del próximo rival, Unionistas?

Es uno de los equipos más en forma, nos toca hierba artificial y supongo que buscarán hacernos daño a nuestras espaldas. Va a ser un partido complicado y no tendrá nada que ver con el que sería en Riazor. Tenemos que ir allí con el mono de trabajo para sacar los tres puntos.

"No hay tiempo, tenemos que adaptarnos a esto ya. Hemos vivido dos meses de irrealidad"

Si el equipo recibe críticas, usted está recibiendo elogios…

Si soy sincero te digo que hace tiempo que no leo la prensa, ni para bien ni para mal. No me quiero dejar condicionar por lo que pasa fuera. Tengo claro lo que quiero conseguir y estoy intentando aportar al grupo lo mejor de mí. Creo que puedo dar mucho más y estoy centrado en eso.

¿Siente que tiene la plena confianza del entrenador?

Desde la pretemporada estoy sintiéndome importante. Estoy jugando muchos minutos y la continuidad es lo que da confianza a cualquier jugador. El año pasado jugué poco… Es difícil entrar cada dos o tres partidos jugando un rato corto y sacar lo mejor que uno lleva dentro.

¿Qué importancia le concede al gol en el aspecto personal?

El gol, para mí, es fundamental. Sería ese salto de calidad que me haría ser otro jugador mejor y más valorado. Pero no puedo estar en el campo, siendo extremo, obsesionado con el gol porque dejaría de hacer muchas otras tareas.

Estos días se ha visto a Fernando Vázquez especialmente intenso en los entrenamientos. ¿Cómo lo ve usted?

Está muy metido en el proyecto y no quiere que se nos gasten más balas. Para él cada día es una oportunidad para trabajar lo que queremos hacer el domingo. Hasta ahora no se ha plasmado lo que quería en los partidos y está incidiendo más para que el equipo capte y plasme lo que él quiere.

No renovó su contrato con el Depor hasta el último día. ¿Le costó mucho decidirse?

No fue una decisión fácil. Lo primero porque el año pasado no encontré lo que venía a buscar aquí. No encontré lo que se presuponía, lo que me habían dicho. Tenía mis dudas y se disolvieron este verano después de una charla con el míster. Luego había más opciones y estuve pensándolo hasta el último momento. Si era mejor apostar por el proyecto del Depor, donde estoy encantado y mi familia también, o como carrera deportiva tomar otras opciones fuera de España o incluso aquí. Pero realmente no hubo ninguna oferta que me demostrase que tenía que abandonar el Deportivo. Las había de categoría superior, pero no me demostraban que iban a apostar por mí y ya no puedo perder el tiempo. Las había también muy superiores en lo económico, pero no para que me hiciesen marcharme.

¿Son conscientes en el vestuario que el único camino para el Deportivo es subir?

Sí. Cuando hablamos entre nosotros o en la reunión antes de cada partido nos motivamos también así. Somos jugadores que nos sentimos de categoría superior, pero hay que demostrarlo. Todos hablamos de que hay que devolver al Depor a su lugar, volver a donde estábamos nosotros también. Segunda, Primera… No nos vamos a engañar. Todos apostamos por el Depor este año como un mérito trámite para devolver al club a Segunda ya y en no mucho tiempo a Primera. Esa es la idea.

"Tenemos que aguantar las críticas lo mismo que aguantaremos los halagos cuando lleguen"

Hablaba antes de aclimatación. ¿Qué tiempo cree que necesita el equipo para aclimatarse a Segunda B?

No hay tiempo, hay que adaptarse ya. Hemos vivido dos meses de irrealidad. Nos hemos preparado como animales, pero ha sido un tiempo irreal porque casi no hemos jugado amistosos. Los hemos tenido las dos últimas semanas, lo hemos acumulado todo. Tenemos grandes instalaciones, pero no es lo que te encuentras en la categoría. No hay tiempo ni excusas, hay que ganar los partidos.

Habla de irrealidad. ¿Tenían en mente este verano que el Depor se iba a quedar en Segunda?

Sí, totalmente. Cuando llegamos aquí el 19-20 de agosto estuvimos diez días superconfiados de que el equipo se iba a quedar en Segunda. Pero no solo yo, los compañeros, la directiva, el entrenador… Pensábamos que la injusticia que se había cometido en este país, en el año que vivimos, no podía pasar. Pero ha pasado y no se puede mirar para atrás. Hay que superarlo y seguir viviendo. Hablaba de irrealidad en ese sentido. Estuvimos un tiempo que pensamos que podríamos estar en Segunda. Y luego tenemos grandes instalaciones, en el día a día podemos hacer aquí un fútbol espléndido… pero luego llegas a jugar fuera de casa y te encuentras campos de hierba artificial, el planteamiento del rival no es el que esperas, campos pequeños… Nos han sorprendido y no puede volver a pasar.

Sin entrar en el caso Fuenlabrada, en A Coruña también mosquea mucho que todo lo que sucedió con el Málaga económicamente no haya tenido consecuencias para LaLiga. Usted estuvo allí hasta enero. ¿Cómo lo ve?

Estando allí la situación económica era muy crítica. No queremos ser mal pensados y vamos a pensar lo mejor de LaLiga y los clubes. Quizá se puede suponer que si el equipo beneficiado si pasaba algo no era el Depor es posible que hubiesen tratado al Málaga de otra manera. No sé si me explico…

Perfectamente, pero si quiere matizar algo…

No, era decir que si el Málaga tenía algún problema y lo descendían el beneficiado era el Deportivo. Y después de todo el lío que hubo en verano no apetecía que el Deportivo recuperase la categoría.

¿Habló con algún excompañero de todo lo que sucedió estos meses en Málaga?

Hablé con varios compañeros y amigos. Han pasado una situación muy fastidiosa. Yo también cuando estuve. Sé era muy complicado todo lo económico, pero en ningún momento me comentaron que el club estuviese en peligro.

"Nos jugamos mucho club y jugadores. Somos los primeros que, no ya que queramos, que necesitamos ascender"

En el partido de Riazor ante el Salamanca pudieron entrar 3.000 personas y parece que va a tardar en volver a suceder...

Lo que más fastidia es que la situación está empeorando, con las consecuencias a nivel sanitario y económico que tiene para todos. Fue muy bonito el partido con el Salamanca. Eran 3.000, pero de verdad que parecían 10.000, tanto por el ruido como por cómo estaban distribuidos. Estuvo genial y nos sentimos superarropados. Puedo decir que sin la afición en la grada ese gol en el 97 podía pasar o no, pero siempre está ese empuje que te da la gente.

Con esta situación sanitaria hay quién dice que aumenta la presión de ganar porque esto se puede cerrar en cualquier momento con la clasificación como esté.

Sí, hace falta el 50% partidos, son nueve. Pero ganar ya no es solo por esa posibilidad con el coronavirus, también por el sistema de competición. Luego vamos a jugar con el grupo asturiano y a lo mejor tu has quedado primero pero el primero de ellos te saca diez puntos. Estamos al límite por todos los condicionantes y somos muy conscientes de ello.

Y esa sensación de que cada domingo es una final, ¿no pesa?

Pesa, sobre todo, porque somos conscientes del proyecto y de lo que queremos. Al final todos nos jugamos muchas cosas, club y jugadores. Somos los primeros que, no ya que queramos, que necesitamos ascender al Depor. Puede que nos haya pesado, pero con un par de victorias seguidas se suelta eso. Lo más importante es la unión que hay en el grupo, eso da fuerzas y puntos. Vamos todos a lo mismo y nos va a dar mucho.

Usted todavía es joven ¿Cómo visualiza su futuro?

Solo me centro en positivo y en lo que quiero. Si apuesto por el proyecto del Depor es porque considero que vamos a subir. Me veo aquí. Luego el fútbol es año a año, casi mercado a mercado. Ver el rendimiento que has dado, cómo estás, lo que apuestan por ti...

Termino. ¿Hágase una crítica?

Tengo muchos defectos, pero no voy a tirar piedras contra mi tejado y menos que lo sepa la gente de fuera (risas…).