TENERIFE-ESPANYOL

Toque de queda en ataque

El conjunto perico sigue líder, aunque el punto en Tenerife continúa dejando sensaciones agridulces. Pese a recibir sólo un gol se han escapado siete puntos.

Toque de queda en ataque
RCD ESPANYOL

Objetivo final. El Espanyol sigue, una jornada más, como primer clasificado de Segunda. Ha hecho méritos para ello porque sólo el Rayo ha sido capaz de ganarle este curso. Además, ha sido el conjunto madrileño el único que le ha hecho un gol. Los pericos, atrás son casi intocables. El problema es que parece que ese toque de queda se ha trasladado también al ataque. En Tenerife, el conjunto perico rozó el 60 por ciento de la posesión, pero tiró sólo cuatro veces a portería (dos Puado, una Embarba y otra Fran Mérida). Y ninguna fue demasiado clara. Faltó verticalidad, pegada y ambición. Este equipo está hecho para subir y, de momento, está en el buen camino. Eso es lo que se le pide.

Ataque. Ganar, ganar y volver a ganar. Para ascender esa es la receta y el Espanyol está obligado a hacer bueno aquello de que ‘quien hace todo lo que puede no está obligado a más’. El sacrificio, la entrega y la ilusión por subir no pueden negociarse. El partido en Tenerife necesita autocrítica. Especialmente por lo poco mostrado en ataque. Aunque se suman 17 puntos de 24 posibles, la brecha con los perseguidores podría ser mayor porque, por la falta de veneno en más de un partido, se han perdido por el camino siete puntos. A este Espanyol se le debe exigir. Es para alabar el dato de que en siete partidos se ha mantenido la meta a cero, pero precisamente por eso, teniendo en la plantilla a RdT, Embarba, Puado y Darder… son demasiados puntos desperdiciados. ¿Se hace todo lo que se puede?

Alas. El Espanyol mostró carencias en cuanto al remate, pero en Tenerife, y está siendo un habitual en este inicio de curso, logró una gran profundidad gracias a sus laterales. La aparición de Miguel Llambrich dio otro aire a la banda derecha y, junto con Dídac Vilà, provocaron que el Tenerife estuviera inquieto. El conjunto perico apenas sufrió atrás y ello provocó que tanto Dídac como Llambirch pudieran doblar las bandas en ataque. Destacaron. Provocaron una ocasión de gol cada uno.

Números. Se pueden entrar en muchos debates de si el juego del Espanyol podría ser mejor o no. La respuesta es un sí rotundo. Pero el fútbol pone a cada uno en su lugar y, hasta la fecha, el equipo de Vicente Moreno es líder en solitario. El miércoles llega a Cornellà la Ponferradina y si algo está haciendo bien el conjunto perico este curso es obtener alegrías en casa. Buscará su cuarto triunfo de local en cinco partidos. Justo el día que se cumplen 120 años.