LEGANÉS

El Leganés encuentra un oasis en las jugadas a balón parado

Ante el Logroñés varias de las ocasiones más peligrosas nacieron de las ejecuciones de Gaku. Pardo fue el peligro en la estrategia contra el Girona. Recurso útil ante la falta de puntería.

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El Leganés encuentra un oasis en las jugadas a balón parado
CHEMA DIAZ DIARIO AS

Ha encontrado el Leganés un oasis. Y brota de la pierna derecha de Gaku Shiabasaki. El japonés está ganando peso en el nuevo proyecto blanquiazul, sobre todo en las jugadas de estrategia donde es ejecutor avezado. En Las Gaunas, ante el Logroñés, gestó varias de las ocasiones más importantes de los pepineros. La primera acabó en paradón. Yari, arquero local, le sacó a Rodri Tarín un centro templado del nipón que peinó a medias Borja Bastón y su marcador. Paradón. A la siguiente, la acción (casi idéntica) terminó en penalti. El centro de Gaku lo tocó con la mano un defensa rojiblanco y (previa revisión VAR) terminó en el lanzamiento que marcó Borja Bastón. El gol de la victoria. No una más. Esta balsámica. Como un oasis.

Tiene sin embargo Gaku con dura competencia entre sus compañeros de filas. Una jornada antes, ante el Girona y sin frutos (eso sí) Rubén Pardo también presentó candidatura a ser francotirador pepinero en la estrategia. El riojano gozó de dos claras ocasiones para los suyos también del balón parado.

Pardo y un gol casi olímpico

En uno fue Juan Carlos, portero de los gerundenses, el encargado de ahogar un lanzamiento directo con marchamo de gol. Su paradón terminó en rechace que casi marca Sabin Merino. Poco después, Rubén Pardo lo intentó en un más difícil todavía, con un saque de esquina que casi transformó en gol olímpico. Lo evitó in extremis un defensa avispado, atento a las intenciones del pepinero.

El tanto habría sido histórico. También vital. Porque este Leganés no ha comenzado con las certezas que de él se esperaban. El juego se le resiste y con él, los resultados. Pero sucede que en fútbol no todo es juego. También cuenta la pegada y la capacidad que tienen los equipos en desplegar sus recursos. El balón parado cuenta como uno de los más importantes. Que se lo digan a los de Martí tras la victoria en Logroño.

Más especialistas en Butarque

Uno y otro, Gaku y Rubén Pardo, se han destapado por ahora como eficaces ejecutores en una suerte para la que el Leganés cuenta con un amplio elenco de especialistas empezando por Juan Muñoz (lo suyo son las faltas directas), Jonathan Silva (eficaz en faltas laterales y saques de esquina) o Javi Eraso (con Garitano lo sacaba todo).

Avilés, Dani Ojeda o Rober Ibáñez son también habituales en los saques laterales. Hombres que conforman un amplio listado al que el Lega se puede seguir aferrando para generar peligro si no es capaz de sacarle tajada con acciones de juego, aspecto éste en el que los pepineros siguen generando mucho peligro (79 remates, 55 entre palos) sin acierto correspondido. Con seis goles, el Lega apenas mete el 7,2% de sus remates. De ahí que, para el Lega, su mejoría en el balón parado sea algo más que un recurso. Un oasis.