RACING | EL ALARGUE

El Racing cayó en la red del Portugalete

El partido se jugó a lo que quiso el equipo visitante hasta que se quedó con uno menos. El resto de rivales, salvo dos filiales seguirán el plan de Loza

El Racing cayó en la red del Portugalete
Nacho Cubero DIARIO AS

Mandar en el juego

Más allá del sistema elegido, 3-5-2 y 4-4-2 el domingo, 4-3-3 casi todo el verano, lo realmente importante es que el Racing sea capaz de conseguir que se juegue el tipo de partido que más le interese. Y eso no está siendo así. Ni en la mayoría de los amistosos ni en la primera jornada de liga el Racing ha estado cómodo. En cuanto enfrente ha tenido un equipo que hace imposible presionarle su inicio del juego (porque la pega en largo), que reparte estopa en el medio y que presiona arriba como si no hubiera un mañana, el Racing ha quedado retratado. De hecho, los mejores minutos de juego han sido sendas mitades de partido frente al Sanse, el Sporting B y el Bilbao Athletic, tres filiales que quieren jugar al fútbol. ¿Casualidad? No lo creo. Portugalete, Amorebieta o Laredo van de otro palo. De uno que le duele al Racing. El dedo de Ezequiel Loza enseñó el camino. Avisados estamos.

El doble pivote

Probablemente estoy equivocado, pero yo tenía la sensación de que Javi Rozada utilizaba el 4-2-3-1 en el Oviedo y en su filial. Probablemente estoy equivocado, pero creo que a este Racing le iría mucho mejor con un doble pivote que liberara de carga defensiva a Pablo Torre (o a Cejudo, que son los dos talentosos que juegan mejor ahí que en ningún otro sitio) y le permitiera tener más presencia en el campo rival que el propio. Probablemente estoy equivocado, pero no recuerdo haber visto al equipo probar esta disposición desde que comenzara el verano. Ni ayer, con el 3-5-2, que lo puede hacer posible, porque Benktib hizo de volante, que es lo que es, escorado a la derecha y no de pivote. No podía presionar arriba, porque la reventaban, y no ayudaba en la salida de balón. Hay que darle una vuelta porque no es la primera vez.

Todos tiene ojos

Queda feo decirlo, pero es evidente que el plan de Loza, como fue el de Manu Calleja, pasó porque no la tocara Pablo Torre. Y para ello le atizaron a conciencia. No digo que los entrenadores se lo dijeran con estas palabras, pero que sin necesidad de tener el balón, solo por pasar por allí, le sacudan dos mandobles en la cara en los primeros minutos, es significativo. Hoy Pedro Menéndez pedía a los árbitros que protejan al talento de los garrotazos, pero va a ser que no. En esta categoría, en este grupo, en según qué campos, va a haber que asumirlo, que el chaval no se raje y tener suerte para que no le revienten. Está claro que si el de Soto de la Marina puede correr con el balón el partido es otro, tanto que creo que es la clave de la temporada del Racing. Si Pablo es determinante en los partidos, al Racing le irá bien.

Los nervios del estreno

Lo mejor del partido de Álvaro Mantilla es que ya pasó. Que ya nunca más va a volver a debutar en el estadio y en el equipo en los que siempre soñó en jugar. Tengo exactamente la misma fe en él que antes del partido frente al Portu. Estaba nervioso y Matic, que tiene disculpa porque también estaría pasando lo suyo, e Iván Crespo, que no tiene ninguna, no le ayudaron nada. Falló de entrada y entró en bucle. También Pablo Torre, que estaba en el mismo caso de sueño cumplido, falló los primeros controles y pases. Me preocupan más los otros nueve, estos solo pueden crecer. Por cierto, ¿fui el único que echó de menos que también hubiera debutado ayer en el Racing Saúl García? Fue el mejor del Laredo, o casi, y a Rozada le faltaban extremos...