REAL MADRID

"Raúl se parece a Capello"

Pasional y poliédrico, Iván Helguera es historia del Real Madrid y ahora recibe a AS antes de su debut como entrenador de Las Rozas... contra el Castilla de Raúl. Dos grandes se reencuentran.

Juntos ganaron dos Champions para el Real Madrid y ahora se verán las caras por primera vez... como entrenadores. Iván Helguera (Santander, 1975) recibe a AS como flamante técnico de Las Rozas antes de medirse este domingo al Castilla de Raúl (12:00h.). El destino ha querido que su primer partido oficial de Liga en un banquillo sea ante su antiguo club...

 

Debutar como entrenador en una pandemia. Eso es añadir otra pirueta más de dificultad.

¡Buf! (ríe). No me lo esperaba cuando me decidí a entrenar. Es una situación surrealista pero nos adaptamos, aunque no podemos utilizar prácticamente nada. Lo llevamos bien.

Se sacó el título de entrenador en 2012, ¿por qué ha esperado tanto?

No es que esperase, es cuando te apetece. Yo tenía niños muy pequeños y prefería pasar tiempo con mi familia. Ahora son más grandes, es el momento. Pero lo echaba de menos, quizá notabas que te faltaba algo, y la manera de volver es como entrenador.

Pues yo le veo físicamente en peso de competición...

En peso sí, ¡pero luego me ves correr y no es lo mismo! (risas). Hace tiempo me operaron del tendón de aquiles y cuesta bastante hacer ciertos movimientos. Tengo cinco operaciones en el cuerpo. El fútbol de élite te obliga a cuidarte cuando lo dejas...

“Estoy seguro de que si llamo al Madrid me habrían dado un puesto, pero quise empezar entrenando a profesionales”

Iván Helguera

Hierro, Morientes, Solari, Guti... Compañeros suyos que empezaron su carrera como entrenadores en el Madrid. ¿Por qué Iván Helguera no?

Estoy seguro de que si hubiera llamado al Madrid me habrían dado un puesto allí, pero a mí no me apetecía entrenar a chicos tan jóvenes y sí empezar con adultos, más profesional. Eso me lo dio Las Rozas. Pero hay un vínculo con el Madrid. Tenemos tres cedidos suyos (Chechu, Algarra y Augusto) y nos ayudamos. Hay una conexión y me encanta, el Madrid es mi casa y Las Rozas ahora también.

Antes no le he citado a Raúl para detenerme ahora más en él. Debuta usted contra el Castilla del ‘7’, vaya partido.

Raúl es un ganador, como jugador y ahora como entrenador, ahí está la Youth League. En ese aspecto es un poco como Capello, cuando empieza la competición lo quiere todo en su sitio, pero luego fuera del campo también me recuerda a Fabio, es un hombre más cercano.

El Madrid ve en Raúl al heredero natural de Zidane...

Ya veremos. Con Zidane se hizo así y salió bien, puede ser. Quizá veo diferente a Raúl de Zidane, pero conoce muy bien la casa y puede ser un muy buen entrenador del primer equipo.

Iván Helguera observa el entrenamiento de su equipo, Las Rozas CF.

¿En qué les ve diferentes?

Zidane no es como Raúl en personalidad, nada que ver. Y no se preocupa tanto del juego, bajo mi punto de vista, deja a los jugadores que ellos desarrollen su juego. Raúl es mucho más metódico en ese aspecto.

¿Soy el único que ve aspectos del Calcio en este nuevo Zizou al que no se le caen los anillos por ganar los partidos 1-0?

Yo aprendí muchísimo en Italia, antes de llegar era muchísimo más débil y aprendí tácticamente y Zidane también. Luego aquí se liberó, su fútbol pudo ser diferente porque las defensas no estaban tan atrás. Pero se nota que aprendió mucho en sus años allí.

¿Es cierto que usted hizo de cicerone del astro marsellés cuando él llegó al Madrid porque se comunicaban en italiano?

Sí. Le costaba porque es muy introvertido de primeras. ¡Un día incluso fui con él a que comprara muebles! (ríe). También teníamos las taquillas juntas, porque él vestía el ‘5’ y yo el ‘6’. Zidane y yo conectábamos bastante, sí.

“Zidane deja que el jugador desarrolle su juego, Raúl es mucho más metódico”

Iván Helguera

Por cierto, a usted le arrebataron ese dorsal para dárselo a Diarra. ¿Ese es el tipo de cosas que nunca permitirá como técnico a un jugador suyo?

Pasó con López Caro. Intento evitar ese tipo de cosas porque las he vivido. Tenemos a un jugador lesionado y estamos encima de él porque sé lo que sientes. Parece que ya no vales, por eso aquí trabajamos también con el coaching. Me quitaron el número pero no bajé nunca los brazos y acabé jugando. Eso quiero inculcárselo a mis jugadores.

Sé que se ha formado en coaching. ¿Es indispensable en el fútbol moderno?

Es importantísimo. Me ha ayudado aprenderlo y por eso lo llevo a cabo en Las Rozas. Se trabaja físicamente, tácticamente, pero muy poco mentalmente al fútbolista. Es necesario en el deporte de élite. En el fútbol ha entrado tarde, pero es primordial emplearlo.

A usted le han entrenado desde Zeman, un mito del Calcio, a Capello, Del Bosque... ¿Cuáles son sus influencias?

He intentando aprender lo que hacen bien y lo que hacen mal, identificarlo para no repetirlo. Me gustan muchos entrenadores. Capello, sobre todo en los partidos, no te dejaba descansar mentalmente, pero luego fuera no era tan ogro como lo pintaban. Hablaba con los jugadores, se reía, disfrutaba del vestuario, aunque parezca mentira. Pero cuando llegaba la competición era otra cosa... De Zeman... recuerdo el atletismo. Físicamente nos machacaba, me hice central con él, pero sus entrenamientos eran para atletas. Sus equipos empezaban muy bien, pero luego... Con Vicente es una maravilla recordar lo que vivimos. Es un entrenador que me ha llenado mucho.

"El 'coaching' es primordial, se trabaja muy poco mentalmente al futbolista"

Iván Helguera

Hábleme de la filosofía que quiere ahora como entrenador.

Quiero que el jugador disfrute el juego. Y la pasión, sin ella no se llega. Desde ahí tengo mi modelo y creo que la forma en que jugamos es para que disfruten.

Hace referencia a la pasión. A media España cuando se cita a Iván Helguera le viene a la cabeza aquella imagen gritándole a un palmo de la cara a Al-Gandhour en el Mundial de Corea y Japón. ¿Ahora, en la banda, lo ve con más calma?

A veces sale esa vena, pero soy más tranquilo. A veces yo fui demasiado pasional ahí dentro. Pero eso me hizo llegar quizá un poco más lejos que a otros, esas ganas y actitud. Eso me gusta verlo en el jugador, pero en todo este tiempo sin jugar también me he dado cuenta de que hay que tranquilizar al jugador y que no se deje tanto llevar por los impulsos...

Tenemos un Clásico a la vuelta de la esquina...

¡Ni lo tenía en la cabeza! (ríe). Veo un pelín por encima al Madrid, pero es pronto aún.

No se sabe si estará Hazard. Usted vivió un calvario con las lesiones y entiende lo que se siente. ¿Qué le está pasando por la cabeza al belga?

Es lo que conlleva el Madrid. O el Barça, con Dembelé. Jugar en el Madrid supone una responsabilidad muy grande cuando un jugador se lesiona de más. Eso al futbolista le genera mucha presión. Hay que darle confianza y eliminar todo lo que venga de fuera. Si no, es difícil.

¿Es el Madrid el que mejor se ha adaptado a esta nueva normalidad que nos toca vivir?

No lo sé, pero sí tengo claro que tiene al líder que más trabaja, que es Sergio Ramos. Durante el confinamiento no hacía más que trabajar, eso hace a un equipo ganador. Con Cristiano también lo teníamos. Es importante para dar ejemplo. No sé si otros equipos tienen un líder tan bueno como Sergio.

Suerte el domingo y en esta laberíntica nueva Segunda B.

Le daré un abrazo a Raúl y desde ahí a competir. Partido a partido, no queda otra.