MÁLAGA

Luis Hernández: despedida emotiva y fichaje por el Maccabi

Firma una temporada y otra opcional con el Macabbi Tel Aviv. Antes de viajar se despidió por carta del malaguismo: "Si volviese a ser niño, soñaría haber venido antes al Málaga".

Luis Hernández: despedida emotiva y fichaje por el Maccabi
MACCABI TEL AVIV

Luis Hernández, uno de los escasos mortales que, afortunadamente, no tienen redes sociales, hizo pública una carta de despedida del malaguismo. Es uno de los ocho despedidos por el Málaga por la fórmula del ERE implementado por el administrador judicial, José María Muñoz. Luis Hernández llegó en 2017 procedente del Leicester por algo más de dos millones de euros y tenía contrato hasta 2024. En tres temporadas y media disputó 112 partidos oficiales, anotó dos goles y repartió tres asistencias.

Ahora seguirá su carrera en Israel, concretamente en el Maccabi de Tel Aviv, club que ha hecho oficial su fichaje por una temporada y otra opcional. Luis Hernández jugará en el campeón israelí, con el que disputará la próxima edición de la Europa League (comparte grupo con el Villarreal).

El texto íntegro de la carta de despedida hecha pública por el madrileño es el siguiente:

“Mientras aterrizo en mi nuevo destino recuerdo con nostalgia mis primeros pasos como futbolista, cuando todavía era un niño. Recuerdo aquellos campos de tierra, los balones que casi pesaban más que yo y sobre todo recuerdo mis sueños. Aquellos sueños eran los que me daban fuerza para correr más que los otros, aguantar el frío, las heridas y para ser capaz de pegar al balón como si apenas pesara. Esos sueños eran llegar a ser profesional, salir en la tele, ganar ligas y ser campeón del mundo, sueños de niño.

Si volviese a tener la oportunidad de tener aquella edad y volver a soñar, mis sueños serían otros, soñaría haber venido antes a jugar al Malaga C.F y no haberme tenido que marchar nunca, ese sería ahora mi sueño de niño. A veces los sueños se acaban y este ha tocado su fin, me voy triste por ser parte de la situación actual del club, por aquel descenso que recordaré siempre. Pero me voy orgulloso de haber estado aquí, de haber vestido esta camiseta, de jugar en La Rosaleda llena sintiendo esa bendita locura blanquiazul y de haber sido un malagueño y malaguista más.

También me voy agradecido con la gente que me trajo, la que puso hielo en mis golpes, lavó mi ropa, cuidaba el césped, la que a base de entrenarme intentó hacerme ser un mejor futbolista, gracias MISTER. AGRADECIDO con todas las personas del club que han hecho que mi paso por aquí haya sido tan maravilloso. Me voy con el sueño de volver a ver el club otra vez en lo más alto, de sentir cantar a La Rosaleda muy pronto y de que el niño que todavía llevo dentro nunca olvide que hubo un sueño, no soñado, que marcó mi vida para siempre!!! (sic)

Muchas gracias por todo!!! Vamos Málaga!!!!".(sic).