BAYERN 2-SEVILLA 1

1x1 del Sevilla: Ay si la de En Nesyri la coge Ocampos...

El Sevilla cae con todo el orgullo posible ante el todopoderoso Bayern, al que En Nesyri perdonó en el 88 con una acción de las que dejan marcado a un futbolista.

Sevilla

Bono: Paró un mano a mano a Lewandoski en la primera parte y no pudo hacer nada en el gol del empate de los alemanes. Durante el partido detuvo todo lo parable, pero si en la Europa League se vistió de héroe, esta vez le tocó salir retratado en la foto del gol de la derrota.

Navas: No apareció tanto en ataque pero el gol sevillista lo inició él. Si no se asomó arriba fue por lo exigido que estuvo atrás, donde lidió con todo el que se le puso por delante dando un nivel sobresaliente. Todavía hay hombres de fútbol que dicen que no es lateral.

Koundé: Mezcla de acciones típicas de veterano curtido en mil batallas con otras típicas del niño que aún es futbolísticamente hablando. Buen partido, de todos modos.

Diego Carlos: Infranqueable, una roca, lo hizo todo bien... menos escuchar a Bono para no despejar a córner un balón que acabaría siendo el 2-1.

Escudero: Muy entonado. Como Navas, aún menos aportación ofensiva pero fajándose en defensa.

Fernando: No pudo cortar más balones ni dar más salida con criterio al equipo. Qué futbolista.

Jordán: Asumió galones en la creación y fue de lo más entonado del centro del campo sevillista.

Rakitic: Forzó el penalti con el que el Sevilla se adelantó en el marcador. En su redebut no terminó de cogerle del todo el aire a un partido que iba a mil por hora.

Suso: Comenzó inspirado dando salida a las contras del Sevilla pero se fue apagando con el paso de los minutos por el esfuerzo al que el Bayern sometió al Sevilla.

De Jong: Casi una hora de partido de pelea contra el mundo. De su cabeza nació el 0-1 y desahogó todo lo que pudo. También marcó un gol definiendo a la perfección, pero se le anuló por fuera de juego.

Ocampos: La templanza habitual para no fallar desde los once metros y una lucha innegociable por cada balón. Ay si el balón que le cayó a En Nesyri lo agarra él...

CAMBIOS

En Nesyri: Señalado por el mano a mano que falló ante Neuer en el 88. Una losa de la que es difícil levantarse en Nervión y que añaden un saco de cemento al de los 20 millones de coste que ya cargaba.

Óliver: Salió mandón y cada vez que cogió la pelota pasaron cosas.

Gudelj: Entró para defender e hizo lo que pudo.

Franco Vázquez: No tenía su noche mágica.