ATLÉTICO DE MADRID

"Los equipos del Cholo Simeone pegan y lloran"

Daniel Willington, el entrenador que hizo debutar a Simeone en Vélez Sarsfield hace 33 años, opina sobre cómo prepara su pupilo a sus jugadores.

Simeone en la pretemporada del Atlético

Simeone va a iniciar su novena temporada completa al frente del Atlético. El argentino llegó al club rojiblanco en diciembre de 2011 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los mejores entrenadores del mundo. Ha logrado siete títulos en el tiempo que lleva entrenando a los colchoneros: una Liga (2013-14), una Copa del Rey (2012-13), una Supercopa se España (2014-15), dos Europa League (2011-12 y 2017-18) y dos Supercopas de Europa (2012-13 y 2018-19). Tan solo le ha faltado el premio gordo: la Champions, aunque ha llegado a dos finales en estos años.

Sin embargo, también cuenta con detractores que critican algunas cuestiones, como la manera de jugar de su equipo y la ‘intensidad’ que muestran en algunos partidos. Hoy ha salido a la luz la opinión de una persona que ha sido muy relevante en la trayectoria profesional del Cholo, en este caso de su etapa como futbolista. Su nombre es Daniel Willington y es el entrenador que hizo debutar a Simeone hace 33 años con la camiseta de Vélez Sarsfield. Ha hablado con el periodista Emiliano Nunia, en Super Deportivo Radio, en 'Radio Villa Trinidad y LT10' de Argentina y ha opinado sobre cómo se comportan en el terreno de juego los jugadres de los equipos que dirige su pupilo, asegurando que “pegan y lloran. ¿Por qué te crees que llevó al uruguayo en su momento? A Godín... porque tiene el estilo que tiene él: pegan y lloran. Me gusta cómo juegan, pero no me gusta cómo lloran”.

También se ha pronunciado sobre la primera vez que hizo jugar al técnico del Atlético. Fue el 13 de septiembre de 1987 y destaca de él que era un jugador exquisito: “El ‘Cholo’ jugaba de 10 y el ‘Turu’ Flores de 5 y yo los invertí. Al ‘Cholo’ lo puse de 5 y 8, aparte era profesional 100 %, no como yo”. Tras pasar por Vélez, Simeone se marchó en 1990 a Italia, concretamente al Pisa. Posteriormente, jugó en el Sevilla desde 1992 hasta 1994, cuando llegó al club rojiblanco, donde estuvo hasta 1997. Ese año volvió a Italia para enrolarse en las filas del Inter y en 1999 se marchó a la Lazio antes de retornar en 2003 al club de sus amores (el Atlético). Finalmente, decidió cerrar su trayectoria profesional en Argentina y en 2005 se unió a Racing de Avellaneda, donde colgó las botas en 2006 para iniciar una próspera carrera como entrenador.