ATLÉTICO DE MADRID

Saúl, Morata y Correa, sin peligro para las semifinales de Champions

Los tres jugadores estaban apercibidos de sanción en caso de ver amarilla contra el Leipzig en cuartos, pero la UEFA ha eliminado el ciclo después de octavos.

Álvaro Morata durante el entrenamiento llevado a cabo hoy en la ciudad Deportiva Wanda Metropolitano, en Majadahonda.

El Atlético comienza su participación en la Champions el próximo jueves 13 contra el Leipzig en los cuartos de final que se jugarán a partido único en Lisboa. Más allá del rival, había un tema que preocupaba al Cholo: los jugadores apercibidos. El argentino contaba con tres jugadores (Saúl, Morata y Correa) que tienen dos tarjetas amarillas, lo que implica que, si recibían una tercera en el duelo ante los germanos, se perderían unas hipotéticas semifinales. Todos ellos son piezas claves en los esquemas de Simeone, como demuestra el hecho de que Saúl y Correa apuntan a ser titulares en cuartos, de acuerdo con los ensayos que ha realizado el técnico, y Morata es el máximo goleador del conjunto rojiblanco.

Sin embargo, la UEFA le ha quitado este quebradero de cabeza al entrenador colchonero. Y es que hoy el máximo organismo del futbol europeo ha anunciado que anticipa la eliminación del ciclo de amonestaciones a la ronda de cuartos, es decir, que estos tres jugadores, al igual que el resto de sus compañeros, comenzarán sin ninguna amonestación en su casillero. Normalmente, este hecho se producía a partir de los cuartos de final, de manera que ningún jugador se pudiera perder la final por haber visto tres tarjetas amarillas (solo estaría ausente si fuera expulsado).

La UEFA ha tomado esta determinación debido a las características especiales de esta edición de la Champions, en la que los cuartos, las semifinales y la final se jugarán a partido único en sede neutral. El objetivo es, según recoge el comunicado emitido por el organismo europeo, “volver a crear el mismo equilibrio de partidos que quedaban después de la eliminación de las tarjetas amarillas pendientes”. Esto se traduce en que, si antes se eliminaban después de cuartos, quedando dos partidos para la final (la ida y la vuelta de semifinales), ahora se hace después de los octavos para que sea igualmente dos partidos antes de la final (los cuartos y las semifinales, ambas a partido único).