BARCELONA

La propaganda de los 7 fichajes

Bartomeu abraza un eslogan para hacer ver que el club se mueve pese a que tres de esos supuestos fichajes son de la cantera y otros tres no tienen su futuro claro en el primer equipo. Sólo Pjanic es fijo.

"Ya tenemos siete fichajes". Aprovechando el impasse entre Liga y Champions, Bartomeu decidió, o alguien se lo dejó caer, que era bueno hacer ver que el Barça se movía. Y lo que más gusta la gente en verano, más después de perder un título, son los fichajes. Así que Bartomeu, como el milagro de los panes y los peces, se cuenta estos últimos días en las entrevistas hasta siete fichajes. A saber, Pjanic, Trincao, Pedri, Matheus, Ansu, Riqui Puig y Araújo.

Quiere eso decir que Bartomeu cuenta como fichajes a tres jugadores del filial (Ansu, Riqui y ARaujo) que el año que viene tendrán ficha del primer equipo, pero que no son incorporaciones ni nuevos, porque ya están en la dinámica del primer equipo. A esa primera 'trampa' hay que sumarle otra realidad incuestionable. De las cuatro incorporaciones que el Barça podría tener la próxima temporada, sólo uno, Miralem Pjanic, tiene el sitio seguro en la primera plantilla la próxima temporada.

Francisco Trincao (20 años), a quien el club ha puesto en el escaparate en los últimos meses con diferentes entrevistas en los medios oficiales del club, sí estará en principio en la primera plantilla el próximo curso, pero para eso el Barça deberá dar salida a Dembélé y, además, que Trincao convenza a Setién o al entrenador que empiece la pretemporada. Con 17 años, el canario Pedri apenas es aún un proyecto de jugador y, salvo sorpresa, será cedido el próximo curso. Y qué decir de Matheus, de quien Bartomeu trató de justificar sus pocos minutos en el Valladolid por unos "problemas de papeles". Muy mal debería estar el Barça en el centro del campo para hacerle un hueco a Matheus el próximo curso.

Pjanic, es pues, el único fichaje seguro del Barça 2020-21. Pero Bartomeu necesita engordar la cifra. La economía del club pasa por momentos duros y no podrá haber muchos más movimientos. Eso sí, si hay descalabro en la Champions, la propaganda tendrá que cambiarla estrategia.